La presidenta del gremio bonaerense afirmó a LaNoticiaWeb que el gobierno provincial “no tuvo la misma decisión política rápida para el reclamo” de los trabajadores de la salud. A días de cumplirse seis meses de cuarentena por el COVID-19, Márquez informó que “hay más de 17 mil trabajadores de la salud contagiados y 85 fallecidos”.
La presidenta de la Asociación Sindical de los Profesionales de la Salud de la provincia de Buenos Aires (CICOP), Marta Márquez, le exigió al gobierno bonaerense la reapertura de la paritaria para los trabajadores de la salud. En diálogo con LaNoticiaWeb en Radio Urbana BA, criticó la rápida respuesta que obtuvo el reclamo “extorsivo y con armas” de la Policía Bonaerense.
¿El reclamo policial de la Bonaerense le abre el camino a otros gremios para una nueva discusión paritaria?
Sí, nosotros desde CICOP venimos reclamando que nos convoquen a paritaria desde junio. En ese mes deberían haberlo hecho. Al cerrar la paritaria de abril, el gobierno firmó en el acta acuerdo que en junio nos convocarían de nuevo. Todo este tiempo lo reclamamos. Lo que pasó la semana pasada generó un sentimiento de destrato hacia los y las estatales bonaerenses, en general, y a los y las trabajadoras de la salud en particular. Tantos meses de reclamo y resulta que el reclamo policial se hace de forma extorsiva, con armas, patrulleros y rodeando la Quinta de Olivos. Eso rápidamente tuvo una solución, apareció una partida para un aumento salarial. El salario de la Policía Bonaerense es tan bajo como el resto de los estatales bonaerenses, pero no observamos la misma decisión política rápida para un reclamo que lleva muchos meses.
¿Cómo vive CICOP la labor diaria del personal de la salud?
También fue un reclamo desde el inicio la falta de personal. Cuando Provincia tomó la decisión correcta de aumentar las camas de terapia intensiva, de comprar respiradores, de abrir hospitales modulares, de comprar insumos, no tuvo la misma decisión para incorporar el personal necesario. Arrancamos con un déficit de personal. Faltaban dos mil en el sistema provincial, y solamente se incorporaron 700. Y hay que sumarle que más de 17 mil trabajadores de la salud contagiados y 85 fallecidos. El número de contagiados representa el 6% de la cantidad de contagiados totales en Provincia.
Se ampliaron las terapias, se sumaron camas, se compraron respiradores, ¿había personal disponible para cubrir todo eso o hubo que improvisarlo? Quizá no había suficiente recurso humano tampoco.
Cuando en marzo se abrió el registro para que ingrese personal nuevo, ingresaron 700 de los 2 mil que teníamos como déficits. Después se cerró la posibilidad de ingresas. Nos dijeron a nosotros que “cargos genuinos ya no hay”. Llamamos cargos genuinos a ingresas como interinos, no en formas precarizados o becarios. La otra cuestión es que el salario es poco atractivo. Cuando se abre la posibilidad de ingresar y se le ofrece que va a cobrar 46.800 pesos de sueldo de bolsillo, siempre recordando qué significa llegar a ser un profesional de la salud, con estudios de entre 5 y 6 años en la universidad, haber hecho una residencia de 3 o 4 años especializándose. Para ingresar a cualquier hospital público, los y las profesionales rendimos un concurso. Nos formamos durante todo ese tiempo para tratar de ser idóneos en nuestra profesión, pero el sueldo de ingreso es de 46.800 pesos.
¿Está parada la discusión paritaria?
El diálogo que mantenemos con la Provincia semanalmente es a través de nuestra participación en el comité de crisis provincial, donde participamos con el resto de los gremios de la salud. Nuestros reclamos son públicos. No hemos tenido convocatoria institucional. Hemos hecho algún intercambio pero no hemos tenido convocatoria institucional. En la paritaria se discuten salarios y las condiciones de trabajo.
