La intendenta puso sobre la mesa su posible candidatura a gobernadora, respaldó a Axel Kicillof y describió un escenario social crítico en su distrito, con caída de ingresos y aumento de la demanda alimentaria.
Mariel Fernández fijó posición en medio de la discusión interna del peronismo bonaerense y dejó abierta la puerta a una posible candidatura provincial. La jefa comunal de Moreno habló de su rol político, de la crisis social en su distrito y del vínculo cortado con el Gobierno nacional.
En primer lugar, la intendenta planteó su compromiso frente al escenario actual. “Como dirigente del peronismo y como intendenta de Moreno y habitante del conurbano, me siento muy responsable por lo que está pasando”, afirmó. En esa línea, sostuvo que no hay margen para la pasividad: “No podemos ser espectadores de la situación de la provincia de Buenos Aires y del país, tenemos que hacernos cargo”.
En el plano electoral, Fernández confirmó que analiza competir por la gobernación bonaerense, en medio de un reordenamiento del peronismo. “Yo también puedo ser candidata a gobernadora de la provincia de Buenos Aires. No todo tiene que ser una confrontación: otros intendentes tienen la iniciativa de recorrer la provincia con la idea de poder gobernarla”, señaló.
A la vez, se alineó detrás de la figura de Axel Kicillof como referencia nacional del espacio. “Hasta ahora Axel Kicillof es nuestro único candidato. Quiero que sea alguien del peronismo, que crea en la justicia social y el desarrollo industrial. Hasta ahora lo estoy apoyando”, expresó.
Sobre la definición de candidaturas, la intendenta priorizó los acuerdos, aunque no descartó una competencia interna. “Siempre son mejores los consensos. La persona que mejor exprese los intereses y tenga más intención de votos será la que acompañemos. Si no hay consenso, es totalmente legítimo que pueda haber una interna”, indicó.
En cuanto a la gestión local, Fernández defendió el criterio político que aplicó en Moreno. “Para gobernar tiene que estar la persona que la gente votó. Moreno es un municipio grande, muy complejo, con una diversidad política importante, y hemos conducido poniendo en el centro los problemas que hay que resolver, porque finalmente nos votan para eso”, explicó.
La intendenta remarcó que la seguridad, la salud y la alimentación concentran las principales demandas, y destacó el rol de la comunidad en la gestión. “Si decimos que queremos resolver el tema de las calles, la seguridad, o el acompañamiento alimentario, todos tienen una tarea para hacer. Nadie sobra”, afirmó. Además, convocó a la participación: “Mientras trabajés, sumate. Hago una propuesta para trabajar y está integrado”.
El diagnóstico social ocupó un lugar central en sus declaraciones. Fernández advirtió un deterioro profundo en el tejido social. “Cuando recorrés cualquier lugar de la provincia de Buenos Aires, incluso la ciudad, hay más personas en situación de calle. En Moreno eso era puntual, ahora hay más. Hay gente rota. Por ahí no estalla en un conflicto, pero socialmente estalla: la cantidad de personas que piden trabajo es mucha”, describió.
También aportó datos sobre la actividad económica local. “La recaudación se cayó un 20% aproximadamente. Las pymes están haciendo un esfuerzo por no cerrar, pero es muy difícil competir con lo importado”, sostuvo.
En materia alimentaria, la jefa comunal expuso la magnitud de la demanda y las dificultades para sostenerla. “Tenemos más de 600 comedores y unas 400 familias que van todos los días a pedir un bolsón de comida en Desarrollo de la Comunidad en Moreno. Estamos ocho meses atrasados en los pagos de proveedores de alimentos”, precisó.
Por último, Fernández cuestionó con dureza la relación con la Nación. “No tenemos ningún tipo de vínculo con el Gobierno nacional”, afirmó. Y relató un episodio que, según dijo, reflejó esa situación: “La otra vez mandamos una cuadrilla del municipio para limpiar las vías del tren, que es jurisdicción nacional, porque estaban muy sucias. Nos respondieron enviando la Policía Federal. Invierten en fuerzas represivas y no en lo que necesitamos”.
En ese contexto, sostuvo que el municipio asumió tareas que corresponden a otras jurisdicciones. “Si no lo hacemos nosotros, viviríamos en un basural”, advirtió.
Con este posicionamiento, Fernández se metió de lleno en la discusión por el liderazgo del peronismo bonaerense, en un escenario marcado por la crisis económica y la falta de articulación con el Gobierno nacional.
