Una vida llena de aventuras, con una carrera formidable desde Lugano hasta la final del Mundial 2014 con la Selección. El arquero Mariano Andujar en una entrevista con Infobae sobre su vida profesional y personal.
El nacido en Lugano empezó por la actualidad y, pese a declaraciones anteriores en las que afirmaba que este era su último año, su buen rendimiento lo hizo cambiar de opinión y ahora duda de un posible retiro: «Tenía pensado (retirarme), pero estoy evaluándolo, no tengo nada decidido todavía. Entiendo que son los últimos cartuchos que puedo llegar a tener, pero no sé si será el último».
También comentó sobre la posibilidad de migrar a la MLS: «Más que nada por un tema del idioma, cultural, para aprender cosas nuevas, pero tampoco de ninguna manera puedo descartar seguir jugando en el club y estar un año más o lo que sea. Mientras pueda sentirme útil, lo pensaré. A mí no me gusta atajar o pertenecer porque lo hice bien alguna vez, sino porque hoy me siento bien físicamente y creo que puedo ayudar al equipo», añadió el futbolista de 38 pirulos.
Luego de su primer paso por la Serie A y romperla en Estudiantes, saliendo campeón del Clausura 2006 y la Copa Libertadores 2009, llegó al Catania y tuvo experiencias vividas de película en medio de la mafia siciliana: «Sí, eso ya pasó. También lo aprendí con el tiempo, después de compartir muchos años. Nosotros tenemos un concepto cinematográfico de la mafia y la verdad es que ha hecho mucho daño en Sicilia. Entonces, después con el tiempo me di cuenta y dejé de contar esa anécdota, por lo menos públicamente porque no tiene gran sentido. Sorprenderme… me sorprendió mucho cuando me tocó ir a Calcuta, ver esa ciudad, conocer ese lugar gracias a la Selección. Me acuerdo que fuimos con Nico Burdisso a donde vivió la Madre Teresa, y si bien no soy un católico ni nada, es una cosa que me llamó la atención. Lo mismo que en los países árabes el llamado al rezo. Tuve la suerte de conocer la mezquita del rey Hassan II en Marruecos también, muy interesante. Haber podido conocer al Papa o estar con el Papa dos veces», el capitán del Pincha fue invitado a comer con su familia y, cuando llegó la comida, un ladero del capo la probó para descartar que tuviera algún ataque al líder. Aquella anécdota, sin embargo, dejó de contarla.
A su vez, la lujuria de jugador de fútbol estrella no hizo que se olvide de sus raíces en Lugano: «Cuando me vine a jugar a Estudiantes, que me tocó irme, dejé de vivir en el barrio, pero sí tengo muchísimos amigos. Mis amigos son los de toda la vida, ayudo con premios en un campeonato, hice algunas cosas en el colegio donde fui, pero hay otros chicos que hacen muchas más cosas que yo. Trato de estar y a veces me cuesta mucho ir porque entre el colegio de mis hijos, mi entrenamiento, ir a ver el entrenamiento de mi hijo, poder llevar a mi hija a baile, estar acá y moverme hasta Lugano… Voy menos de lo que me gustaría. Mis primas todavía viven ahí, mi tía vive ahí y mi primo más chico vive ahí».
«Creo que te ayuda a tener los pies sobre la tierra (visitar su barrio), está claro. Pero lo más importante es la transmisión también de tus padres, cómo vas formándote como persona, lo que tenés en tu casa. No creo que mis hijos, que tienen la suerte de vivir otra realidad, no tengan los mismo valores que tengo yo. Trato de transmitírselos. Obviamente que el lugar te forma, pero también te forman en tu casa», concretó.
También comentó sobre la vida del futbolista: «Es difícil. Le pasan muchas cosas muy rápido al jugador de fútbol y hoy más con el tema de las redes sociales. Hay chicos de 16 o 17 años a los que ya los toman como súper estrellas y se tienen que ir de su barrio porque te piden de todo, no sé. No podría hablar por otros. A veces pasa, pero no hay que caerle a ninguno de esos chicos que por ahí lo hacen. Es algo que quizá tienen la necesidad en ese momento y bueno, lo hacen así. No veo que esté tan mal, que tenga que vivir en una burbuja, siempre y cuando sepan después, que en el futuro, esa burbuja se rompe y volvés a la vida normal».
Tras desglosar varios temas, acabó la entrevista sobre la actualidad de la Selección y la doble vara moral con la que se define el «grupo» de un equipo de fútbol: «Eso lo que tiene es un resultado a favor o en contra, porque hoy la Selección anda muy bien porque son todos amigos y se llevan bien. Lo escuchaba a Scaloni el otro día: siempre la Selección tuvo grandes grupos. Lo que pasa es que cambia el ganar o perder. Una cosa que hoy es buena, antes era mala. Pero es la misma situación: nos llevábamos bien, compartíamos, pero bueno, ese es el periodismo en general que trata de llevar todo dependiendo de si la pelota pega en el palo y entra, o si la pelota pega en el palo y sale. Es todo el concepto. Nos causaba gracia en ese momento y hoy estoy muy contento que eso se valore y sea bueno, porque es algo que es un plus. Pero la Selección siempre lo tuvo. Que haya una buena unidad y haya esa sintonía entre prensa, grupo de la selección argentina, cuerpo técnico y la gente, es fantástico».
