Es bailarina; nació y creció en San Martín, donde tuvo “una infancia hermosa”, y desde hace 15 años vive en Londres, porque cumplió su sueño de convertirse en una primera figura del Royal Ballet.
Actualmente, se encuentra en Buenos Aires porque el 23, 24 y 25 de agosto dará un show en el Teatro Coliseo, y el miércoles 15 de agosto ofreció una charla para más de 300 vecinos de San Martín, en el Complejo Cultural Plaza, organizada por la Subsecretaría de Cultura del Municipio.
El Intendente Gabriel Katopodis, que participó del encuentro, señaló al respecto: “Para nosotros es muy importante recibir a una vecina de nuestra ciudad que llegó tan alto e hizo una carrera de tanto éxito. Su presencia nos llena de prestigio y nos estimula como Municipio a promover el arte y la cultura, porque estamos convencidos de que ese es el punto donde San Martín se va a reencontrar como ciudad”.
Y Núñez coincidió: “Me parece importantísimo que se difundan el arte y la cultura, y me pone muy contenta ver gente joven que esté con ganas de escuchar sobre ballet”.
Núñez es la menor de cuatro hermanos y dice que, cuando nació, su mamá estaba “desesperada” por resaltar su feminidad. “Quería que todo sea rosa. Me mandó a tomar clases de danzas, no sólo de ballet, pero a los 5 años decidí que solamente quería hacer ballet y me enamoré desde el primer día”, asegura.
Por su talento, su físico y entusiasmo, su primera maestra, Adriana Storca, le sugirió a su mamá que Marianela tenía condiciones para ingresar a la escuela del Teatro Colón. Por eso, de los 6 a los 8 años, entrenó duro y logró formar parte del ballet del teatro, y ya en su adolescencia, cumplió uno de sus sueños, cuando bailó junto a Maximiliano Guerra. “Que él me haya dado un lugar fue un inicio increíble para mi carrera. Es alguien a quien le debo mucho, porque apostó un montón de cosas por mí”, afirma.
Más tarde llegó la posibilidad de auditar para formar parte del Royal Ballet. “Ese fue otro sueño que hice realidad, porque desde chiquita quise ser primera bailarina y había visto mucho ballet del Royal Ballet, así que cuando me ofrecieron un contrato fue como tocar el cielo con las manos”, cuenta Núñez sobre el cambio que significó en su vida y agrega: “Obvio que fue complicado tener que dejar a la familia y al barrio, pero cuando uno tiene algo por lo que luchar es más fácil. Como bailar es realmente lo que amo hacer, me costó menos seguir adelante”.
Nuñez asegura que está feliz de vivir en Londres, porque tiene “la oportunidad de aprender algo nuevo todos los días”, pero que también está contenta por haber vuelto momentáneamente a la casa de sus padres en San Martín, y por reencontrarse con sus seres queridos y con su barrio de la infancia. “Estoy muy nerviosa. Hace mucho que no bailo acá, así que estoy con muchas ganas y trabajando duro para que salga lindo”, concluyó.

