La concejal de San Martín y secretaria general de la Asociación Obrera Textil habló sobre la frase del ministro de Economía, que dijo que nunca compró ropa en la Argentina. «Estamos heridos de gravedad, en un coma profundo. Este Gobierno no reacciona», se mostró preocupada.
La concejal de San Martín y secretaria general de la Asociación Obrera Textil de ese distrito, María Victoria «Negra» Olalla, dialogó en exclusiva con LaNoticiaWeb sobre la frase que dijo el ministro de Economía, Luis Caputo, sobre que nunca compró ropa «en la Argentina»: «La frase es un insulto a la industria nacional«, dijo Olalla.
«Lo que dijo Caputo no me asombra porque es el sentir y pensar de este Gobierno: ir en contra de la industria nacional. Esta frase atenta contra el empresariado textil y que pone su capital al servicio de la industria nacional», empezó al concejal de San Martín.
Y agregó: «Es insulto bajándole las retenciones e impuestos a la importación hasta un 35 %. Con el RIGI vinieron a tapar la industria nacional, no solo la textil, sino la metalúrgica, el calzado, entre otros. Este ultimo año, el Gobierno dejó ingresar el 170 % de importados. Caputo no me asusta con su frase insultante contra la masa trabajadora.
Por otro lado, Olalla dijo que «cada 10 máquinas, siete están paradas. Estamos trabajando con el 40 % de nuestra capacidad de industria». Y añadió: «Estamos heridos de gravedad, en un coma profundo. Este Gobierno no reacciona».
La secretaria general de la Asociación Obrera Textil de San Martín dijo que «la reforma laboral, redactada por los grandes CEOS, va a generar empleo. Es la segunda mentira más grande de este Gobierno. ¿Alguien puede creer que con una reforma laboral de esta magnitud puede generar empleo? Si está ingresando el 170 % de importación; no hiciste una reforma impositiva que agobia al empresariado argentino. No somos los trabajadores. Lo que agobia son las presiones impositivas que este Gobierno no lo hizo».
Olalla también se refirió al banco de horas que propone el Gobierno nacional en el proyecto de ley: «Sacar el beneficio de las horas extras es reducirle, nuevamente, el salario a los trabajadores. Te van a acumular las horas y te tomás un día en compensación. La gente no quiere tomarse un día, necesita un dinero. Con ese día vos no pagás la luz, no comprás carne, no pagás el gas o mandás a tus pibes a la escuela. Vos necesitás el dinero. Es otra estafa más».

La concejal de Fuerza Patria dijo que en San Martín se perdieron «más de 250 trabajadores» en el sector textil. «La otra trampa es el despido voluntario, no lo toman como despido. No me jodan. Hablemos con propiedad. No es un retiro voluntario cuando el empleador llama al trabajador y le ofrece una indemnización en tres o cuatro cuotas. Eso no es retiro voluntario», agregó.
Por último, dijo que no puede persistir un equilibrio entre la industria nacional y las importaciones: «El Gobierno no tiene en cuenta esto, sino no hubiera bajado jamás los arancelamientos para que venga ropa de China, Brasil, Taiwán o Bangladesh con mano de obra barata, esclavizada y sin impuestos. No le interesa y no le importa. Acá estamos en una brecha. Cuando tenés un ministro que te dice en la cara con un despotismo y despojo absoluto que no compra industria nacional, más claro echale agua».

