El pasado jueves 22 de abril, el concejal Marcos Cianni, del Frente de Todos, asistió junto a los vecinos y vecinas del barrio Puerto de San Isidro a la compañía de servicios públicos de electricidad Edenor, en Avenida Andrés Rolón 1049, para presentar una nota por los cortes de suministro eléctrico en el barrio.
Los vecinos y vecinas han hecho saber que el jueves 15 de abril una cuadrilla de operarios de Edenor se presentó en el barrio con la orden de cortar el servicio a todas aquellas viviendas que no contaran con un medidor. Luego de distintos intercambios y ante lo que parecería haber sido una contraorden de sus superiores, la cuadrilla se retiró.
Sin embargo, en el día 21 de abril, una nueva cuadrilla de Edenor realizó un relevo de las viviendas del barrio y se dijo ante los vecinos presentes que el objetivo era realizar un listado de viviendas a las que se les cortarían el suministro eléctrico.
Como es de público conocimiento, la pandemia del virus Covid-19 no ha afectado a todo el mundo por igual; son los y las más vulnerables quienes más han sufrido y continúan sufriendo el deterioro en sus condiciones de vida. Asimismo, es también sabido que dentro del distrito de San Isidro la desigualdad es imperante y que los vecinos de barrios populares -siendo el barrio del Puerto de San Isidro parte del Registro RENABAP (Registro Nacional de Barrios Populares en Proceso de Integración Urbana)- se encuentran en situaciones de emergencia.
En este contexto, es penoso que una empresa de un servicio público esencial que resulta instrumental para la consagración del derecho a una vivienda digna -y que es reconocido como tal tanto a nivel internacional como nacional-, tome semejante decisión sin mayor indagación de cómo y a quiénes afectaría.
Así pues, Edenor no tuvo la precaución de investigar si en las viviendas a las que se les cortaría el suministro habitan personas electro dependientes, enfermos, ancianos o niños en edad escolar que, acatando con las restricciones del gobierno nacional ante la crisis sanitaria, deben llevar a cabo sus actividades escolares desde sus casas.
En este sentido, si la misión de Edenor fuese realmente “brindar un servicio de distribución y comercialización de energía eléctrica socialmente responsable, que contribuya a mejorar la calidad de vida de las personas”, como argumenta en su página web; en tiempos de pandemia tendría como mínimo el reparo de establecer una oficina que reciba a los vecinos y vecinas en situación de vulnerabilidad.
Ante esta situación verdaderamente angustiante para las personas afectadas del barrio, que de por sí se encuentran en situaciones sumamente delicadas, se tomó la decisión en conjunto con el concejal Cianni de presentarse ante Edenor para ser recibidos y poder presentar una nota pidiendo esclarecer la situación e intentar llegar a un acuerdo. Ignorando la presencia de los vecinos y del concejal ante la sucursal de la empresa por más de cuatro horas, ninguna autoridad de Edenor se presentó y ni siquiera se les permitió entregar la nota. Tristemente -y solo después de mucha insistencia- la única “respuesta” fue entregarles un mail con acuse de recibo.

