Más de 200 personas se concentraron en la plaza 12 de Octubre para exigir prisión perpetua al acusado y denunciar la inacción de las fuerzas de seguridad.
La comunidad de Pilar se movilizó este martes en memoria de Solange Sanabria Ventura, la joven de 25 años que fue asesinada en un departamento del centro de la ciudad. La convocatoria reunió a cerca de 200 manifestantes, entre ellos sus padres, allegados y representantes sociales y políticos, quienes reclamaron justicia y cuestionaron la labor policial.
El Frente de Mujeres y Disidencias en Lucha de Pilar organizó la concentración en la plaza 12 de Octubre, a la que también asistieron referentes como Fernanda Ludueña, Natalia Espasa y Jesica Miranda. Desde allí, la columna partió frente al Palacio Municipal, recorrió la plaza y se dirigió hacia la Fiscalía, situada en el edificio de Bomberos Voluntarios. El trayecto culminó en el inmueble de la calle Rivadavia, donde fue encontrado el cuerpo de Solange.
En ese lugar, ubicado sobre locales comerciales y perteneciente al padre de Oscar Benítez, principal acusado del crimen, volvieron a escucharse cánticos de repudio. “Prisión perpetua para Benítez” fue uno de los pedidos más repetidos, acompañado de duras críticas hacia las autoridades por no haber buscado a la joven durante los días en que permaneció desaparecida. También se reclamó investigar al segundo detenido por encubrimiento y el posible rol del padre del acusado.
Sanabria Ventura, nacida en Pilar y residente en General Rodríguez, era madre de una niña de cinco años. Había sido denunciada como desaparecida el 1° de este mes y su cuerpo apareció días después dentro del departamento de Rivadavia al 700, en plena expeatonal. Por el crimen permanece detenido Benítez, apodado “Oski”, de quien vecinos señalaron antecedentes de consumo problemático y conductas agresivas.
A lo largo de la manifestación, familiares y amigos se mantuvieron al frente del reclamo. Los papás de Solange estuvieron presentes, escuchando a quienes tomaban la palabra, mientras en el edificio se pintaban consignas con aerosol y se colocaban carteles con la imagen del detenido.
La jornada cerró con un momento íntimo: varios de los asistentes, entre ellos la madre de la víctima, encendieron velas y las dejaron sobre la calle, como símbolo de memoria y pedido de justicia para Solange.
