La directora habló con este medio acerca de los beneficios para los afiliados y, tras convertirse en la primera mujer que llegó al directorio, cuáles fueron los cambios institucionales que propuso que, finalmente, fueron implementados.
La Caja de Previsión y Seguro Médico de la Provincia de Buenos Aires, también conocida como «Solidaridad en acción, equidad en protección«, fue establecida en 1962 tras un proceso legislativo que culminó en la puesta en marcha de un régimen previsional en 1963. Desde su creación, la Caja ha mantenido su enfoque en proteger a los médicos y sus familias, promover el concepto de Familia Médica y velar desde su creación por los derechos de la profesión.
Además de brindar cobertura previsional a los médicos de la provincia de Buenos Aires, la Caja ofrece una gama de beneficios que buscan garantizar una cobertura integral para los profesionales y sus familias.
LaNoticiaWeb dialogó con Marcela Ripullone, quien es la actual directora de la Caja de Previsión y Seguro Médico del distrito 1, además de ser protesorera de la institución y de participar de varias comisiones: Previsional, Legal y Económica. Ripullone también trabaja como perito de oficio en los tribunales de trabajo de La Plata; y hasta el 2016 fue jefa de Servicio de Emergencia del hospital Alejandro Korn y estuvo a cargo del Servicio de Toxicología de adultos.
Ripullone, que se recibió de Médica en la Universidad Nacional de La Plata y se especializó en Medicina del Trabajo y medicina clinica, habló sobre la impronta que le dio a la Caja desde su llegada mediante elecciones a la dirección del distrito 1 que abarca el Gran La Plata (con cerca de 8.000 afiliados), los beneficios que tienen actualmente los afiliados, y cuáles son las ideas que todavía le quedan para llevar a cabo hasta que finalice su mandato.
– ¿Hace cuánto tiempo que es directora de la Caja de Previsión y Seguros Médicos y qué significa que hayas sido la primera mujer?
– Soy la primera directora médica de la provincia de Buenos Aires hace tres años desde la última elección. El resto son todos hombres. Son 10 distritos, nueve varones y una mujer. Esto trajo cambios positivos porque siempre la mirada de una mujer es otra completamente distinta. Entonces, lo que yo más quise trabajar son los cambios sociales, la inclusión de la violencia, de niños discapacitados, que no teníamos pediatras para revisar esos chicos. Desde la comisión Prestacional, que es la que yo estoy, traté de incluir los temas que tienen que ver con la mujer, género y violencia, fundamentalmente.
– El 12 de julio fue el Día de la Medicina Social en conmemoración del Dr. René Favaloro. ¿Qué es la medicina social?
– Exactamente eso. La OMS definió como salud no la ausencia de enfermedad, sino el bienestar psicológico, social y desde todo punto de vista. La ausencia de enfermedad o bienestar es eso. Hay que apoyar mucho la parte social de la persona, sino falta una pata menos. Es importante que estén incluidas todas las personas, sean o no discapacitadas, no importa el sexo. Es tener empatía, comprensión y escucha activa con todos esos sectores que no están muy visibilizados. Es el trabajo que tenemos nosotros poder visibilizarlos a través de una institución como es la Caja de Médicos.
– Fuiste pionera en la violencia de género, una cuestión que se empezó a visibilizar mucho más en los últimos años y que se viene avanzando mucho…
– Exacto. Cuando ingresé, inmediatamente se hizo el primer curso de violencia institucional. Todo el mundo debe saber tratar a una víctima de violencia. Cómo tratarlo. Se habló de la ley Micaela. Todas estas cosas las fui trayendo por mi mirada de mujer y porque había una renovación de autoridades. Entonces, pudimos ponernos de acuerdo en varios temas. Y en la comisión de Prestaciones, que es la que se ocupa de enfermedad, discapacidad, sentí que podía tener más presencia, además de estar en otras comisiones como la de Legales y Económica, pero esa me parecía la que más cambios íbamos a tener que hacer. Por ejemplo, en nacimiento y adopción, en parejas del mismo sexo, deben cobrar los dos. Se logró el cambio de una junta con chicos con trastornos del lenguaje, autistas y demás. Para ver cuáles son autovalidantes y cuáles no. A cuáles les corresponde seguir cobrando internamente aunque sus padres fallezcan. Si uno lo mira de afuera por ahí no son fundamentales, pero debían hacerse y que con el tiempo van a ser fundamentales. Son cambios chicos, pero que hacen muchísimo a la situación social de la caja.
– ¿Esto se pudo extender a todos los distritos?
– Sí, por supuesto. Todos los temas que uno lleva desde un distrito se discute en directorio y se aprueba por mayoría. Nadie está en contra de estas situaciones, todo lo contrario: a veces suceden que no se le ocurren comenzar con estos temas, pero si alguien los pone sobre la mesa, se empiezan a charlar y, finalmente, se concretan.

– ¿Cuántos afiliados tiene la Caja en el distrito 1 y en toda la provincia de Buenos Aires?
– Hay unos 8.000 afiliados en el Gran La Plata y en toda la provincia son unos 70.000.
– Otra de las cosas por las que vienen trabajando es la jubilación, pero también beneficios que acuerdan la caja. ¿Cómo es ese sistema?
– El tema de la jubilación es un poco álgido porque siempre tratamos de subir las jubilaciones. Dentro de todas las cajas de previsión que hay en la provincia de Buenos Aires, somos la segunda caja que mejor paga con respecto a todos los demás: arquitectos, ingenieros, psicólogos, salvo la de escribanos. Es un tema arduo porque va por número de aportantes. No obstante, este año se dieron dos bonos, por excepción, hasta que pudiéramos volver a ver en la asamblea de octubre cómo vamos a regular este tema. Pero se está trabajando muchísimo con los jubilados, codo a codo, AMEJU, CEMEJU, que son las agremiaciones de ellos que están en la provincia de Buenos Aires y ver cómo mejoramos esta situación. Y a través de dos jubilados que están trabajando muy bien en esto, tratar de hacer u coseguro para tratar de disminuir el precio de los medicamentos. En este momento es lo que mueve la mayoría de la economía de los jubilados. También en turismo, en otras cosas. Preguntando constantemente cuáles son las necesidades. A partir de esto se charla bastante, la caja es de los jubilados.
– Teniendo en cuenta la situación económica actual, ¿hubo un pedido de redoblar esfuerzos?
– Sí. Ellos lo solicitaron,igualmente, ya se había hablado en la asamblea general para dar dos bonos y achicar la diferencia. En octubre va a haber una charla definitiva para ver cómo vamos a hacer esto. Nosotros lo hicimos por una fórmula. La que utilizamos fue la de Índice de Precios al Consumidor y la paritaria. El 90 % de eso es lo que se aumenta, tanto para el aportante como para el jubilado. De esa manera, logramos tratar de equilibrar el déficit que tiene la caja desde el momento de la pandemia, que fue terrible. No nos olvidemos que en la pandemia se dieron 21 mil subsidios a los afiliados. Fue la única caja que sostuvo esto, con subsidios para los médicos que estaban enfermos una, dos y hasta tres veces. Préstamos para aquellos que no podían trabajar a tasa cero. Todo eso desestabilizó bastante la caja porque éramos los que no podíamos aportar lo que se aportaba siempre. Y en muchos lugares de renta financiera no ingresó dinero porque estuvieron parados absolutamente. Este déficit se va zanjando con esta fórmula, que fue muy positiva, pero siempre falta ajustar un poquito para los jubilados y eso es lo que estamos intentando hacer. De todas formas
– ¿Hay préstamos ahora? ¿Con qué tasa de interés?
– En este momento hay. Si bien no son muy grandes, pueden salvar algunas situaciones. Son tasas bajas, inferior al Banco Provincia y de hasta 48 cuotas. Salieron hace menos de una semana y es increíble la convocatoria que hubo. Evidentemente, son buenos. El monto para los activos es de hasta 5 millones y para los pasivos de 2 millones y medio. Se paga hasta en 48 cuotas con un interés de pasa pasiva del Banco Provincia que es del 6 % anual, que se va ajustando según cambia la tasa.
– Respecto a la implementación de este modelo prejubilatorio: ¿qué significa?
– Nosotros estamos ajustados al cambio de ley. La ley de la caja, que es la 12.207, es una ley provincial, y dependemos de legisladores para que se modifique. Entonces, tenemos dos cuestiones: una es el aporte de la comunidad vinculada, eso significa que, en un momento, antes de los militares, tuvimos un aporte de laboratorios, farmacias, prótesis y demás. Los militares lo sacaron y nunca más lo pudimos volver a recuperar. y para esto necesitamos que haya un cambio de ley, ya lo hemos hablado con muchos legisladores, diputados y senadores, y no hemos conseguido que se ponga en práctica. Y por otro lado, el cambio de escala, porque las escalas pasan de 29 años a 33, y luego todo el mundo paga lo mismo. Y nosotros en el distrito 1 hicimos una escala diferencial para pagar cada cinco años un monto diferente. Eso sería muy positivo para la gente más joven, que tiene chicos o alquila, y tienen otros gastos que no tienen los más grandes. Y para los mayores poder pagar un poquito más que sería más fácil. Pero esto está muy atado al cambio de ley, que en este momento, perdió estado parlamentario y tenemos que volver a insistir para que se trate en el Senado.
– ¿Y cómo sigue avanzando eso?
– Y eso es ir charlando con todas las facciones. Hemos charlado con todas, pero seguimos insistiendo. Vamos a Diputados, Senadores, vamos a ver con quién nos puede escuchar. Nosotros planteamos hacer el esfuerzo con firmas físicas. Pero no lo quisimos largar en este momento para que no digan que es preeleccionario. Pero la idea es llevar directamente, firmas físicas a ver si nos pueden escuchar. Nosotros entendemos que la situación social y política está muy difícil en este momento y que hay temas primarios para atender, pero bueno, esto para nosotros es importantísimo y vamos a seguir insistiendo como podamos.
– Más allá de que van hablando con distintos sectores de la Legislatura, por parte del Ejecutivo, ¿pudieron hablar con alguien?
– No hablamos con el gobernador, pero sí con secretarios. Sí hemos hablado con comisiones de salud de Diputados y Senadores, lo venimos hablando hace varios años. Siempre nos dicen que sí, pero se va dilatando. Nosotros siempre decimos que a pesar de que no somos escribanos, la firma que nosotros ponemos para la farmacia o un certificado, primero tiene valor por sí misma, y nosotros ponemos en juego nuestro saber y patrimonio. Entonces pensamos que podía haber algún tipo de devolución desde ese lugar. Pero siempre está la discusión, los laboratorios dicen que si nos dan el 1 % de la recaudación a nosotros podría trasladarse al precio de los pacientes y no sería positivo. Es una discusión utópica, no pedimos una cifra tan elevada. Pero parece que hay otras cosas para charlar.
– El directorio es elegido democráticamente. ¿Hasta cuándo tenés mandato y cuándo va haber elecciones?
– Tengo mandato hasta febrero, pero el 11 de septiembre hay elecciones. Yo me pienso presentar. Mi mandato se redujo a 3 años y medio en vez de 4 por la pandemia. Tenemos muchos proyectos para completar y me voy a volver a presentar el 11 de septiembre.
