El entrenador leyó un comunicado y no aceptó preguntas. "Todavía estoy de luto", se presentó. El mensaje más saliente del discurso fue apuntado hacia el presidente de la AFA y el coordinador general de Selecciones. "Mientras estábamos de luto Bilardo trabajaba en la sombra para echarme".
Diego Maradona rompió el silencio tras su salida del Seleccionado argentino de fútbol y disparó con municiones gruesas sobre el presidente de la AFA, Julio Grondona, y el director de Selecciones nacionales, Carlos Bilardo. “Agarre quien agarre que sepa que la traición está a la vuelta de la esquina”, manifestó.
“Me llamaron para apagar un incendio, lo apagamos y cuando podíamos trabajar con más tiempo sucede esto. ¿Qué pasó en las últimas horas? Grondona me mintió y Bilardo me traicionó”, disparó Maradona ante una centena de periodistas que se apostaron en el Mangrullo para escuchar al ahora ex DT de la Selección.
Luego Diego siguió con su discurso: “Nosotros estábamos para seguir. Grondona en el vestuario, después de Alemania, me dijo que estaba muy contento con el trabajo realizado y que quería que siguiera. Pero en Argentina empezaron a entubiarse las cosas”.
“El lunes nos reunimos y me dijo que quería que yo siguiera pero que siete colaboradores míos no podían continuar. Me está diciendo que no quería que siguiera. Yo defiendo a toda la gente y no voy a cambiar. Tengo valores y códigos que no tienen ellos“, lanzó el DT.
El tema de la traición de Bilardo fue uno de los ejes de la conferencia. “Como siempre puedo mirar a la gente de frente y a los ojos. Cuando estábamos de luto, Bilardo trabajaba en la sombras para echarme. La lista que me pidió Grondona fue un ‘tocuen’ (para el partido con Irlanda). Bilardo y Humberto ya la habían hecho”.
“Agarre quien agarre que sepa que la traición está a la vuelta de la esquina y que hay persona que no quieren bien al fútbol argentino. Solo cuidan sus intereses personales y su cuenta bancaria”, declaró un “triste y dolido” Maradona quien decidió no contestar las preguntas de los periodistas.
