el secretario de Turismo y Ambiente de la Nación Daniel Scioli confirmó que el crucero de expedición Seaventure ya formalizó la reserva de muelle en la Base Naval marplatense.
Mar del Plata es la ciudad costera más visitada de Argentina. Pero hasta ahora, los cruceros que salían desde Buenos Aires a Puerto Madryn o Ushuaia pasaban de largo. Eso está por cambiar, y el cambio tiene fecha, nombre de barco y compañía detrás.
El 14 de abril, el secretario de Turismo y Ambiente de la Nación Daniel Scioli confirmó que el crucero de expedición Seaventure ya formalizó la reserva de muelle en la Base Naval marplatense. La primera recalada está programada para el 20 de octubre de este año. Las siguientes, para marzo y octubre de 2027. Podés sacar acá tus pasajes a Mar del Plata en micro para esa fecha.
Diego Juárez, presidente del Ente Municipal de Turismo y Cultura, estuvo presente en Miami representando a la ciudad en Seatrade Cruise Global, la feria de cruceros más importante del mundo. Era la primera vez que Mar del Plata participaba.
El Seaventure es un buque de expedición de la compañía 66 Expeditions, especializada en el segmento premium de travesías polares. Tiene capacidad para 150 pasajeros y fue diseñado para navegar en regiones extremas. Sus itinerarios van de 11 a 17 días y tienen como destino principal la Antártida.
La ciudad de Mar del Plata queda en un punto intermedio entre Buenos Aires y la Patagonia, y la Base Naval ya cuenta con infraestructura para recibir buques de hasta 180 metros de eslora. La idea es que funcione como puerto de recambio de pasajeros, con turistas que embarcan o desembarcan ahí para iniciar o cerrar las expediciones hacia el sur.
En la última temporada, el turismo de cruceros generó más de 374 millones de dólares de impacto económico en Argentina, con cerca de 700 mil turistas llegando por los tres puertos que ya operan. Buenos Aires, Puerto Madryn y Ushuaia. Si Mar del Plata consolida su lugar, sería la cuarta ciudad receptora del país.
Para la economía local, el detalle más importante es el momento en que llega. Octubre es temporada baja. Una ciudad que históricamente concentra su actividad entre diciembre y marzo tiene mucho para ganar si empieza a recibir flujo turístico fuera de ese período. Cada recalada genera movimiento en gastronomía, transporte y servicios en un momento en que la ciudad suele estar tranquila.
