El equipo de Diego Placente sufrió dos bajas importantes en su empate ante Brasil, con lesiones que complican el panorama de cara a la última fecha del Sudamericano.
El mediocampista argentino, conocido como «El Diablito», sufrió un esguince en su tobillo izquierdo, una molestia que no reviste gravedad. Sin embargo, la lesión tiene su origen en una dolencia que el jugador había arrastrado durante todo el torneo, lo que provocó que al estirarse para bloquear un pase tuviera que abandonar el campo.
A pesar de la preocupación inicial, el exRiver descartó una lesión mayor y, tras los estudios médicos, se confirmó que estará listo para el crucial partido ante Paraguay. Esta es una buena noticia para el equipo, dado que la presencia de Echeverri es clave para el desarrollo del juego ofensivo argentino.
Por otro lado, el caso de Alex Woiski es más complejo: el futbolista del Mallorca sufrió un fuerte golpe en el abdomen, propinado por el brasileño Igor en los últimos minutos del partido. La violencia del impacto lo llevó a ser trasladado a un hospital, donde se confirmó un hematoma en la pared abdominal.
Este tipo de lesión suele ser doloroso y puede generar una considerable inflamación, lo que obliga al cuerpo técnico a descartar al jugador para el próximo enfrentamiento ante Paraguay. A pesar de esto, la evolución de la lesión será determinante para saber si podrá estar disponible para los partidos posteriores.
A pesar de las lesiones, la Albiceleste sigue siendo fuerte en su objetivo de ganar el Sudamericano. Ya con el boleto al Mundial Sub-20 asegurado, el equipo de Diego Placente ahora apunta al título, con diversas combinaciones de resultados que le permitirán alzarse con la copa.
Los argentinos, que empataron 1-1 con Brasil, deberán derrotar a Paraguay y esperar que Brasil no consiga una victoria ante Chile para lograr el campeonato. Con Echeverri recuperado y Woiski descartado, el equipo buscará cerrar el torneo con fuerza y seguir demostrando el gran nivel de fútbol que los ha llevado hasta este punto.
