Luis Majul volvió a ubicarse en el centro de la estrategia oficialista, esta vez con un operativo discursivo que apunta a sembrar sospechas sobre las elecciones legislativas en la provincia de Buenos Aires.
Luis Majul volvió a ubicarse en el centro de la estrategia oficialista, esta vez con un operativo discursivo que apunta a sembrar sospechas sobre las elecciones legislativas en la provincia de Buenos Aires. Ante un escenario que ya no le sonríe a La Libertad Avanza, el periodista habló primero de “fraude” y luego, en tono más cobarde, cambió la palabra por “trampa”, como si eso suavizara la gravedad de sus insinuaciones.
Desde que el oficialismo ganó en la ciudad de Buenos Aires con una participación bajísima, en la Casa Rosada comenzó a tomar fuerza la idea de que podrían repetir la hazaña en territorio bonaerense. Pero las primeras encuestas no acompañaron el optimismo libertario. A diferencia de lo que ocurrió en la Capital, en la Provincia la situación económica golpea con más fuerza. Los datos muestran una caída del consumo, pobreza creciente y salarios que no alcanzan. Bajo esas condiciones, el voto bronca que benefició a Milei en 2023 parece ahora girar hacia otras expresiones opositoras, incluso dentro del peronismo.
El propio Majul reconoció hace pocos días que las listas de La Libertad Avanza son “un tren fantasma”, con candidatos improvisados y sin arraigo en el conurbano. Pero lejos de asumir la posible derrota, el periodista eligió un camino conocido: instalar la idea de un fraude o maniobra oscura, como ya hizo el macrismo en 2019, cuando anticipó un escenario parejo con el Frente de Todos y terminó perdiendo por veinte puntos.
El gobierno manda a Majul a inventar una supuesta trampa en las elecciones de la provincia de Buenos Aires
Para quiénes está dirigida la operación?
«Presten atención …. muchos sin ganas de votar»
SE NOTA MUCHO pic.twitter.com/Jp3FCAjIJ7— Al Toque (@altoque_ok) July 30, 2025
En esta ocasión, Majul intenta construir un relato preventivo. En vez de explicar por qué se desinfla el proyecto libertario en el distrito más populoso del país, busca victimizar a Milei y advertir sobre supuestas maniobras del peronismo. Su editorial no se basa en datos, denuncias formales ni hechos concretos. Solo busca generar temor, apelar al voto cautivo y evitar lo que ocurrió en mayo en la Ciudad de Buenos Aires, cuando la baja participación le permitió al oficialismo ganar con una minoría.
La maniobra comunicacional está claramente sincronizada con los tiempos del Gobierno. En lugar de revertir los efectos del ajuste, la Casa Rosada apuesta a blindarse en los medios y ensayar un relato de confrontación permanente. En ese esquema, Majul vuelve a cumplir un rol funcional: instalar sospechas antes de que se abran las urnas.
Pero la operación tiene patas cortas. Porque si La Libertad Avanza pierde en la Provincia no será por una trampa, sino por un fracaso: el del modelo económico que castiga a los sectores populares, el de una fuerza política sin estructura en el conurbano, y el de un oficialismo que apostó al marketing en vez de a la gestión.
