Es el cuarto distrito de la Provincia de Buenos Aires que visitan bajo esta modalidad. En discursos similares, destacaron lo logrado y calificaron a la elección del 27 de octubre como clave para el futuro del país.
Pergamino fue la cuarta sede bonaerense en recibir la marcha del ‘Sí, se Puede’. En esta localidad desembarcaron el presidente de la Nación, Mauricio Macri, y la gobernadora, María Eugenia Vidal. En un mensaje similar, ambos dirigentes resaltaron los aspectos positivos de sus gestiones; prometieron mejoras para un segundo mandato y apuntaron a sumar votantes en lo que calificaron como una elección «definitoria» del futuro del país.
Vidal puso el foco en los valores como «honestidad», «diálogo», «respeto al otro», «trabajo» y «justicia» para agregar que el ‘Sí, se Puede’ «no es un slogan, una bandera o un cartel, es nuestra forma de vivir».
A su vez, destacó las obras realizadas para evitar inundaciones, las guardias de los hospitales públicos, la llegada del SAME, las rutas y los «siete mil narcos presos y 140 búnkers derribados en la Provincia». «Hicimos lo urgente, lo que no podía esperar», agregó.
Con vistas al futuro, dijo que «vamos a ser el gobierno del trabajo y del salario» y, para un eventual segundo mandato, prometió: Ingresos Brutos cero; plan de empleo para 100 mil personas; y créditos a las Pymes a través del BAPRO.
Por último, instó a los presentes a que «busquen a sus amigos, vecinos, compañeros de trabajo, familiares, a los que no están convencidos y dudan, vayan con esta convicción y humildad de reconocer lo que falta y díganles que escuchamos, aprendimos y que podemos ser mejores”. “La vamos a dar vuelta”, arengó.
A su turno, Macri comenzó disculpándose por la frase de la mañana en relación a las mujeres y el uso de la tarjeta de crédito: «Usé un mal ejemplo, ellas administran mejor que nosotros”.
Al igual que la gobernadora, también se enfocó en destacar valores: “A todos nos unen valores en los que creemos: vivir en democracia, la libertad, la honestidad, construir y no destruir, respetar al otro, decirle no a la impunidad».
Luego, reflotó el episodio del debate y Alberto Fernández: «no queremos tener devuelta un dedito disciplinador que nos diga cómo vivir, no queremos más prepotencia”.
A su vez, volvió a reconocer errores y a compadecerse con la clase media: “Estos últimos tiempos han sido difíciles, sobre todo para la clase media, los escuché». «Viene un etapa donde el foco va a estar en el salario, el alivio a fin de mes, lo que hicimos no fue en vano, ahora podremos proyectar y soñar», auguró.
“Cuatro años no es tiempo suficiente para resolver problemas de tantas décadas, hay que darse más tiempo», señaló para ejemplificar con el gobierno del PRO en la Ciudad de Buenos Aires que ya lleva 12 años.
Por último, consideró importante la fiscalización para el 27 de octubre y remarcó: «se define la historia del país para siempre”.
Acompañaron en el escenario: Elisa Carrió, Cristian Ritondo, Daniel Salvador, María Lujan Rey, ‘Toty’ Flores y Javier Martínez.
