El titular del ejecutivo hará cambios en el Ministerio de Espacio Púbico debido a los 2800 millones que proponen para la licitación de la recolección de residuos. ¿Cuál será el futuro de Diego Santilli ?
El jefe de gobierno porteño tiene varios objetivos antes de terminar el año. Uno de ellos es resolver el problema de la basura, uno de los pilares centrales en cara a su segundo periodo.
Para eso, planea retomar una estrategia que el ex ministro de Espacio Público Juan Pablo Piccardo había intentado llevar a cabo cuando estaba en ejercicio: prolongar la licitación de recolección de residuos a 8 años, lo cual permitiría cumplir los contratos de modernizar los camiones de recolección a un costo que las empresas podrían afrontar.
Todo se desencadenó tras el pedido de licitación para el año próximo que asciende a 2800 millones. Esto sobrepasa en mil millones el presupuesto que se destinó para la actividad en lo que va del año.
Esto generó a su vez cambios en el ministerio de Espacio Público que actualmente conduce Diego Santilli –quien mantiene una relación poco amigable con Macri- y será acompañado a partir de la próxima semana por un hombre de confianza del macrismo Edgardo Cenzón, quien se espera llegue a una negociación con las empresas que licitan.
El creciente aumento del presupuesto destinado a la recolección de residuos, viene desde antes que asumiera Mauricio Macri. Como bien denunciara el año pasado el Legislador del bloque Frente Progresista y Popular Eduardo Epszteyn “la cláusula de redeterminación de precios la cambió Telerman a favor de las empresas”
Epszteyn, quien ejerciera en el ministerio durante el gobierno de Aníbal Ibarra, recordó que hasta el 2004 el presupuesto destinado para la actividad era de 220 millones de pesos. Esto fue denunciado por el diputado el año pasado cuando se discutía la ampliación presupuestaria y volvió a chicanear durante la aprobación de la ampliación presupuestaria de este año
El problema de la basura en la Ciudad no es nuevo. En 2005 se sancionó la ley que establece metas de reducción en forma progresiva de la cantidad de residuos destinados a rellenos sanitarios, hasta llegar a la prohibición absoluta en 2020.
La Ley “Basura Cero” -como se la conoció- no solo no se cumple, sino que hasta el año pasado la basura que se llevaba al conurbano se había duplicado, en vez de reducirla un 30% como se había acordado
La actividad de por si es deficitaria si se considera que los ingresos que obtiene la ciudad por el ABL son de 1500 millones de pesos y actualmente se gastan 1800 millones por año y los contratos se renuevan -sin tener planificación- año a año.
En caso que la negociación no prospere, desde la legislatura se rumorea con la anulación de la licitación por parte del titular del ejecutivo.
