A pesar de haber apoyado abiertamente a Hillary Clinton durante el proceso pre-electoral, el Presidente busca adecuarse al nuevo panorama y tender puentes con la futura administración republicana.
Mauricio Macri hizo público su apoyo, e incluso se fotografió, con la canidata demócrata Hillary Clinton en el proceso pre-electoral. Sin embargo, el triunfo de Donald Trump obligó al Presidente y su equipo de relaciones exteriores, encabezado por la canciller Susana Malcorra, a rever la estrategia y comenzar a tender puentes con la administración republicana que gobernará al partir del próximo 20 de enero.
A menos de una semana del triunfo de Trump, Macri logró comunicarse con él alrededor de las 15 horas. Según un comunicado de Presidencia, “la charla se prolongó durante 15 minutos” y el ingeniero felicitó al empresario por su triunfo. Además, según reza el texto, “se comprometieron a trabajar en una agenda común para el crecimiento de los dos países”.
A su vez, ya con vistas a un encuentro personal, el Presidente de la Nación le comunicó que era su deseo verlo en Buenos Aires durante la cumbre del G-20 que se realizará en la capital argentina en 2018. Trump le contestó que quisiera recibirlo en la Casa Blanca antes de ese año.
“Argentina es un gran país y tendremos la más cercana relación entre nuestros países de la historia”, le dijo el republicano a Macri.
