El ex presidente interrumpió sus vacaciones para encabezar una reunión con gobernadores, intendentes y legisladores. Analizaron el rumbo del partido, la relación con Milei y el futuro electoral. Patricia Bullrich y Karina Milei marcaron la agenda con movimientos que inquietaron al macrismo.
La jornada de ayer en la Ciudad de Buenos Aires estuvo marcada por una intensa actividad política en la calle Balcarce. Mientras en la Casa Rosada se sucedían encuentros entre ministros, asesores y aliados del Gobierno, a pocas cuadras de allí, Mauricio Macri encabezó una reunión del PRO que generó impacto en el escenario político. Pese a que se intentó presentar como un encuentro rutinario, la convocatoria tomó relevancia por la presencia del ex presidente, quien interrumpió sus vacaciones en Villa La Angostura para asistir en persona. También participaron gobernadores, intendentes y legisladores que se acercaron por primera vez en el año a la sede partidaria, aunque ya habían mantenido reuniones virtuales previas.
El macrismo enfrenta un momento de incertidumbre y urgencia. La dinámica electoral impone definiciones y el futuro del espacio depende, en parte, de las decisiones que se tomen en Balcarce 50. En este contexto, la reunión de la Mesa Ejecutiva del PRO comenzó a las 16, aunque la actividad en la sede partidaria se inició al mediodía, con la llegada de Luis Juez. El senador cordobés, quien renunció a la presidencia del bloque del Frente PRO en la Cámara Alta, había solicitado un encuentro con Macri. Su acercamiento a Milei generó descontento en el partido, lo que derivó en un encuentro tenso en el que Juez justificó su decisión y Macri le expresó su malestar. «Salió a coquetear con Milei pero después reculó y volvió a pedir la escupidera», comentó un dirigente cercano al ex presidente.
Luego, Macri recibió a los nuevos líderes del bloque PRO en el Senado, Alfredo De Angelis y Martín Goerling, quienes posaron junto a él en una foto institucional. En el PRO observan que la estabilidad económica puede consolidar a Milei como el principal candidato del oficialismo. Mientras tanto, la relación con el Gobierno sigue en una fase de evaluación. El partido acompañará gran parte del temario de las sesiones extraordinarias, aunque marcará diferencias en cuestiones como la Ley de Quebrantos.
Uno de los temas más discutidos en el PRO es la suspensión de las PASO. La mayoría del macrismo respalda una postergación por un año, mientras que los legisladores afines a Patricia Bullrich apoyan la eliminación definitiva, alineándose con la propuesta de Milei. Además, en el macrismo preocupa la posibilidad de que algunas provincias desdoblen sus elecciones locales de la contienda nacional, lo que alteraría la dinámica del armado electoral y reduciría la influencia de los líderes nacionales. Jorge Macri y Axel Kicillof analizan esa opción en sus respectivos distritos.
La situación política de la Ciudad de Buenos Aires fue otro punto central de la cumbre. Jorge Macri ve con inquietud el crecimiento del armado libertario impulsado por Karina Milei y busca adelantar las elecciones porteñas a mayo. Para lograrlo, necesita suspender las PASO en el distrito y presentar un candidato competitivo. Sin embargo, si el oficialismo porteño enfrenta a los libertarios, el resultado debe ser favorable. De lo contrario, la proyección nacional de Mauricio Macri podría verse afectada.
Mientras el ex presidente intentaba consolidar su liderazgo dentro del PRO, Patricia Bullrich lanzó un nuevo desafío. La ministra de Seguridad se mostró junto a Karina Milei y oficializó el pase de tres legisladores de su espacio al bloque libertario en la Legislatura porteña. La jugada generó enojo en la dirigencia macrista. «Cómo puede ser que Patricia nos marque la agenda otra vez. No podemos estar todos los días corriendo atrás de ella», protestó uno de los participantes del encuentro.
Otro episodio que tensionó el debate fue el caso de Diego Santilli. El diputado ingresó a la sede del PRO luego de una reunión en la Casa Rosada con Eduardo «Lule» Menem, operador político de los libertarios. Su presencia en la Casa de Gobierno alimentó especulaciones sobre una posible salida hacia La Libertad Avanza. «No hay absolutamente nada de eso», aseguró un allegado al ex candidato a gobernador, aunque luego agregó: «Por ahora, nada».
Santilli, junto a Cristian Ritondo y Soledad Martínez, ya trabaja en la organización de una cumbre con intendentes y legisladores bonaerenses del PRO para febrero. El objetivo es definir una estrategia electoral en la provincia en el marco de una eventual alianza con los libertarios.
El vínculo entre el PRO y La Libertad Avanza sigue siendo incierto. Mientras Milei no apura un acuerdo, Macri observa con cautela los movimientos del Gobierno. La disputa de poder continúa abierta, con un interrogante central: ¿Milei necesita al PRO para gobernar o es Macri quien depende de Milei para la supervivencia de su partido?
