El jefe de Gobierno porteño cuestionó la fundación luego de las irregularidades en el manejo de los fondos, que llevaron a la salida de Sergio Schocklender. “Lo más grave es que una dirección que fue constituida para derechos humanos se haya convertido en una empresa constructora”, señaló Macri, y luego añadió que “encima se descubre que Schocklender ha tenido un uso de dinero más allá de la libertad que le han dado”.
Después de una serie de irregularidades en la misión Sueños Compartidos -el programa de la Fundación Madres de Plaza de Mayo para construir viviendas con aportes estatales- Sergio Schoklender fue acusado de haber incurrido en mal manejo de fondos de la Fundación, por lo que tuvo que dejar su cargo como abogado y apoderado de la institución que dirige Hebe de Bonafini. A esta situación se refirió el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri.
"Lo más grave de todo es que una dirección que fue constituida para derechos humanos se haya convertido en una empresa constructora, que recibe contratos muchas veces en forma directa. Encima dentro de esta realidad que inventaron, se descubre que Schocklender ha tenido un uso de dinero más allá de la libertad que le han dado", dijo Macri en declaraciones radiales.
El líder del PRO remarcó, además, que “ninguna organización de derechos humanos es una constructora” y luego aseguró: “Las Madres de Plaza de Mayo tomaron la Catedral para que se de un pago de las obras que conducen los Schoklender, la tomaron para cobrarle al Estado de la Ciudad de Buenos Aires. Habían cobrado en un 70 por ciento e hicieron un 30, el Gobierno Nacional dio la garantía que la Fundación de Plaza de Mayo iba a cumplir con las viviendas”.
Por último, sostuvo que las viviendas que construye la Fundación “las cobran muy caro, y demoran en tiempo”, y añadió que “las viviendas que aún no las terminaron, están delante de Los piletones de Barrientos”.
