Tras la salida de Diego Valenzuela hacia La Libertad Avanza, el expresidente activó una estrategia para contener a sus dirigentes. Encomendó a Cristian Ritondo la organización de un encuentro en San Antonio de Areco para reforzar la cohesión partidaria y evitar nuevas fugas.
Mauricio Macri busca evitar más fugas en el PRO bonaerense luego de la salida del intendente de Tres de Febrero, Diego Valenzuela, hacia las filas de La Libertad Avanza (LLA). Con ese objetivo, encomendó a Cristian Ritondo, presidente del partido en la provincia, la organización de un encuentro clave a finales de febrero en San Antonio de Areco.
Aunque dentro del PRO sostienen que la partida de Valenzuela era previsible debido a su relación con Javier Milei, el expresidente considera que el oficialismo intenta atraer a más dirigentes opositores. Entre los posibles nuevos aliados libertarios, se mencionan a los diputados Cristian Ritondo y Diego Santilli, así como a los intendentes Ramón Lanús (San Isidro) y Guillermo Montenegro (General Pueyrredón), quienes mantienen un vínculo cercano con el Gobierno.
El acercamiento entre algunos referentes del PRO y la Casa Rosada es evidente. Santilli pretende consolidarse como el candidato de unidad entre su espacio y LLA en la provincia de Buenos Aires. En ese marco, visitó la Casa de Gobierno y se reunió con Eduardo Lule Menem, figura clave del armado político de Karina Milei. Por su parte, Lanús mantiene un canal de diálogo con la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. También se evalúa la posibilidad de que Valenzuela encabece una lista legislativa en un eventual acuerdo electoral.
Reunión de la Mesa Ejecutiva del PRO en la sede partidaria, trabajando por el futuro de nuestro país. pic.twitter.com/TWW9SSZgca
— PRO (@proargentina) January 29, 2025
Sin embargo, las negociaciones no avanzan con facilidad. El oficialismo busca sumar dirigentes sin pactar con Macri, una estrategia que apunta a debilitar al PRO. Un colaborador del expresidente reconoce las dificultades del proceso: “Hoy no veo ningún acuerdo, está muy complicado”. Pese a esto, Macri insiste en la necesidad de abrir una instancia de diálogo, aunque fijó un plazo de un mes para que esta alternativa prospere. Paralelamente, trabaja en una estrategia para retener a sus dirigentes y fortalecer la identidad partidaria.
En este contexto, Ritondo recibió la directiva de convocar con urgencia a legisladores e intendentes para reafirmar la cohesión interna y evitar nuevas deserciones. La preocupación es contener a quienes consideran la posibilidad de alinearse con Milei. No obstante, en el entorno macrista descartan un éxodo masivo y aseguran que la presencia de Macri dentro del partido es un factor de ordenamiento.
El encuentro, previsto inicialmente para el 23 de febrero en San Antonio de Areco, podría adelantarse al 15 de febrero. La localidad elegida es gobernada por Francisco Ratto, dirigente del PRO. Se espera que el cónclave sirva para definir estrategias frente al escenario electoral bonaerense, que podría modificarse si Axel Kicillof decide desdoblar las elecciones provinciales. En el PRO consideran que esa posibilidad les permitiría recuperar protagonismo y fortalecer la estructura partidaria en los distritos, sin quedar supeditados a la disputa nacional.
