Los diputados Koening y Tahilade, cuentan en el libro Ceocracia los mecanismos con los que se hicieron negocios desde el Grupo Macri.
En el libro Ceocracia, los diputados Marcelo Koenig y Rodolfo Tahilade trazan las acciones que llevó adelante el Grupo Macri y en especial el expresidente, Mauricio Macri en lo relacionado con la concesionaria Autopsitas del Sol, la cuál fue vendida por los Macri en un momento clave.
En una reciente entrevista a Página12, Koenig sostuvo que “en esa concesión (la de AuSol) convivieron dos mecanismos. Uno apunta a cómo se enriqueció Mauricio Macri; el otro, a qué hizo desde el Gobierno para consolidar su enriquecimiento y el de sus socios. De la primera parte dimos cuenta en el libro. Se robaron todo, donde explicamos el mecanismo implementado durante veinte años de concesión”, sostuvo.
Para el diputado de San Martín, hubo una decisión de “mantener la empresa endeudada con el objetivo de obtener una prórroga de los tiempos de la concesión. Definieron aumentos en las tarifas, exenciones impositivas y en la realización de obras. Producto de esas maniobras fue posible que una empresa que invierte aproximadamente 90 millones de dólares realizara obras por un total de 280 millones de dólares, según cuentan en sus balances”.
Para Koenig, el Grupo Macri mantuvo a la empresa Autopistas del Sol con un déficit permanente, tomando deuda con otras empresas a su vez controladas por el propio Grupo Macri, y pagando millones de dólares en concepto de intereses.
Durante la etapa en la que Macri gobernaba, “los directivos de AuSol asumieron como gerentes de Vialidad. Hoy, seguramente hayan vuelto a la actividad privada. A esa multiplicidad de gerentes que había colocado en Vialidad, le siguió el vaciamiento del Organo de Control de Concesiones Viales (Occovi), que se terminó cerrando. La primera maniobra fue vaciar los mecanismos de control. La segunda, iniciar una demanda ante el Ciadi”, explicó Koenig.
La presentación ante el Ciadi trajo problemas con el Procurador del Tesoro de ese momento, Carlos Balbín. El prestigioso exprocurador fue reemplazo en ese entonces por Bernardo Saravia Frías, histórico abogado del Grupo Macri.
