“Javier, tus declaraciones sobre la votación de Ficha Limpia son realmente una alucinación seria. No puedo creer lo poco que me conocés. La desilusión que tengo es infinita”, publicó Macri en su cuenta de X.
Mauricio Macri rompió el silencio este lunes y respondió con dureza a Javier Milei, luego de que el presidente lo responsabilizara por el rechazo del proyecto de Ficha Limpia en la Cámara de Senadores. “Javier, tus declaraciones sobre la votación de Ficha Limpia son realmente una alucinación seria. No puedo creer lo poco que me conocés. La desilusión que tengo es infinita”, publicó Macri en su cuenta de X.
La reacción del ex presidente se produjo horas después de que Milei asegurara en una entrevista que el rechazo a Ficha Limpia —una iniciativa que busca impedir que condenados por corrupción sean candidatos— fue impulsado por “sectores del PRO vinculados a Macri”, y lo acusara de “hacer operaciones por detrás” para trabar proyectos que impulsa el oficialismo.
El mensaje de Macri sorprendió por el tono y dejó en evidencia el deterioro en la relación entre ambos líderes, luego de meses de coqueteos y guiños políticos. Aunque el PRO respaldó varios proyectos del Gobierno en el Congreso, como la Ley Bases en general, también expuso diferencias en temas sensibles como el blanqueo de capitales y el recorte a las provincias.
Ficha Limpia quedó afuera de la última sesión por falta de consenso entre bloques. Desde el oficialismo acusaron al kirchnerismo, al radicalismo y a sectores del PRO de “pactar impunidad”. Macri, en cambio, retrucó esa acusación con un mensaje directo a Milei que no tuvo antecedentes desde su asunción: “No puedo creer lo poco que me conocés”.
El presidente no respondió todavía, pero en su entorno insisten en que Macri “no juega limpio” y “opera para que fracasen leyes clave”. Cerca del ex mandatario aseguran lo contrario: que Milei “no quiere aceptar cuando algo no le sale y necesita un culpable”.
El cortocircuito reavivó tensiones en el Congreso, donde el Gobierno todavía necesita del PRO para avanzar con sus reformas. En medio de ese tablero, Macri pareció dejar una advertencia: su apoyo no es incondicional.
