La firma de la Senadora evidencia una apertura al diálogo por parte del Kirchnerismo que busca meter una jueza afín o en caso contrario negociar otros cargos.
La semana pasada, la senadora catamarqueña de Unión por la Patria, Lucia Corpacci firmó el decreto que busca llevar al máximo tribunal de justicia al controversial Ariel Lijo. Consultada esta mañana por esa firma la dirigente aseguró que «no tenía cuestionamientos» y que respondió a un pedido de Raúl Jalil, en tanto indicó que no habló del tema con Cristina Kirchner.
«Yo no tenía cuestionamientos… a ver, siempre uno puede ver algunas cosas, pero no cuestionamientos que me impidieran apoyar su pliego, salvo este (que no era una mujer). Pero después llegó el otro pliego y era otro hombre. Se intentó acordar la posibilidad de que fuera una mujer, pero eso no se logró y yo había asumido el compromiso de que si eso no se daba antes de fin de año, yo iba a acompañar el pliego”, dijo Corpacci en El Destape.
Lo llamativo es que este acompañamiento va en contramano con las denuncias de Lawfere contra la Justicia realizadas sistemáticamente por el Kirchenrismo. Lijo fue el que hizo el pedido de detención de Amado Boudou, sin condena por ejemplo. Consultada por esto inidcó: “Mire, la verdad es que la Justicia está llena de cuestionamientos y gente que llegó que parecía intachable después demostró… la verdad… es tan difícil el tema de la Justicia”. Y añadió: “Hasta podría decirle que algún otro que manden me podría resultar mucho más preocupante”.
«Me preocupa lo mismo que me preocupan cualquiera de los otros candidatos (…). Me parece que eso fue terrible (la detención de Boudou y la filtración de la foto en pijama del día que lo detuvieron), creo que fue un exceso pero que no fue de él. Creo que los que pueden venir pueden llegar a ser peores”, justificó.
Consultada sobre si había tenido una orden o aval de Cristina Kirchner, dijo que no. “No tengo la orden ni la iniciativa de Cristina Kirchner, pero por supuesto que lo hablamos en su momento. Yo le dije que era entre otras cosas un pedido del gobernador de la provincia, que quería que acompañáramos a los candidatos del gobierno nacional y el planteo fue: ‘Tratemos de que sea una mujer’, pero no lo logramos. Y esa fue la actitud del bloque”, relató. Corpacci dijo que no habló “ahora” del tema con Cristina Kirchner.
“Creo que la Corte, así como queda, no puede seguir funcionando. Yo firmé y creo que algunos otros senadores también van a acompañar”, expresó.
Con 33 senadores, el Kirchnerismo evidencia una apertura al diálogo sobre la inclusión de una jueza afín al espacio peronista, lo que podría desencadenar nuevas negociaciones en los próximos días. Además el oficialismo necesitará de los votos peronistas para llegar a los dos tercios para su designación.
