El funcionario negó haber sido abogado de “Mameluco” Villalba, el traficante al que le apuntó Bullrich; dijo que lo representó su hermano Matías en el estudio que compartían, pero que estaba “en otro piso” y él no sabía.
“Se informa que el Dr. Mariano Cúneo Libarona, por haber asumido como Ministro de Justicia de la Nación, actualmente no forma parte del estudio jurídico Cúneo Libarona. Estamos trabajando en la actualización de la página web”, dice el sitio de internet del estudio familiar que el actual ministro compartió hasta diciembre con sus tres hermanos: Rafael, Matías y Cristian. Solo ese mensaje, con la foto de los cuatro -más el teléfono, la dirección y el email del estudio-, aparecen hoy en la página.
Como abogado, Mariano Cúneo Libarona intervino en causas penales de alta trascendencia pública: defendió a empresarios que estuvieron acusados de pagar sobornos en la causa de los cuadernos de las coimas, a políticos -como el exgobernador de Tucumán José Alperovich en el caso por el presunto abuso de su sobrina- y a jueces. Fue también abogado de condenados por narcotráfico, como Mario Segovia, “el rey de la efedrina”, hombre fuerte del negocio de la droga en Rosario antes de la irrupción de Los Monos, y el exintendente de Paraná Sergio Varisco, sentenciado a seis años y medio de prisión por comercialización de estupefacientes. Además, representó al abogado Mateo Corvo Dolcet, acusado de lavar dinero del narcotráfico colombiano, según documentación de la causa de 2020 publicada por el Centro de Información Judicial (CIJ). Clarín informó en 2018 que, patrocinado por Cúneo Libarona, Corvo Dolcet pagó diez millones de pesos para salir de la cárcel y que documentación que se le secuestró en un allanamiento daba cuenta de que Corvo Dolcet habría recibido un pago de la viuda del capo narco Pablo Escobar Gaviria. En ese caso intervino, entre otras áreas de investigación del Estado, la Unidad de Información Financiera (UIF), el organismo antilavado que hoy está dentro de la órbita del Ministerio de Justicia que dirige Mariano Cúneo Libarona.
El ministro negó, en cambio, haber defendido a Miguel Ángel “Mameluco” Villalba, como dijo Carlos Pagni, pero asumió que lo representó su estudio. En su cuenta de X (exTwitter), Mariano Cúneo Libarona publicó: “IMPORTANTE: Jamás fui abogado, no lo conozco, ni lo vi en mi vida a ‘Mameluco’ Villalba. Me informan ahora que quien ejerció su defensa hace muchísimos años atrás (en legítimo ejercicio del derecho a contar con un abogado defensor) fue mi hermano Matías y somos independientes”.
Matías Cúneo Libarona lo defendió desde el estudio familiar. En diálogo con LA NACION, el ministro dijo: “El estudio es así: yo soy el dueño por escritura del estudio, pero hay compartimentos distintos. Mis hermanos, otros abogados, gente a la que le presto un lugar. A Mameluco, Matías, que está en otro piso, lo habrá atendido”.
“Mameluco” Villalba hoy está condenado a 23 años de cárcel y está siendo juzgado como presunto autor intelectual del secuestro seguido de muerte de Candela Sol Rodríguez, de 11 años. Contra Villalba hizo fuertes declaraciones la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, que celebró haberle desbaratado la banda -algo que definió como un golpe al crimen organizado- y advirtió públicamente que su clan levantaba, del narcotráfico, “una cifra de unos 22 millones de pesos diarios”, que luego lavaba en una financiera.
Matías Cúneo Libarona también defendió en 2015 al hijo de “Mameluco”, Iván, apodado “Salvaje”, en una causa en la que fue condenado por narcotráfico. En una salida transitoria, después de esa condena, “Salvaje” mató a un adolescente y al chofer de un móvil de Protección Ciudadana de San Martín. Hoy carga con tres penas en su contra. “Salvaje” es considerado uno de los narcos más sanguinarios de San Martín. Desde la cárcel manejaba bunkers de droga. En febrero de 2022, una serie de escuchas telefónicas pusieron al descubierto que un dealer de “Salvaje” había comprado una partida de cocaína contaminada con carfentanilo que mató a 24 personas.
En cuanto a Segovia, Mariano Cúneo Libarona no sólo hizo una defensa técnica dentro del expediente: en 2012 dijo que su cliente era “perseguido” por la policía y los jueces. “Desde el inicio de éste y otros juicios en los que está acusado Mario Segovia -dijo- se persiguió e instigó a mi cliente, violando los derechos humanos y el principio de inocencia, y hasta acusándolo de terrorismo de Estado”. El hoy ministro sostuvo que “la SIDE, la policía de Campana (que colaboró con el juez de Instrucción Faggionatto Márquez) y los jueces obraron por motivos personales”.
El también condenado por narcotráfico Varisco -hoy fallecido- era intendente de Paraná y, en la causa en la que lo defendió Mariano Cúneo Libarona lo condenaron, a finales de 2019, a seis años y medio de cárcel. Esa pena fue confirmada por la Cámara Federal de Casación.
Hoy, Cúneo Libarona dice que dejó todas las defensas y reclama que la Justicia actúe contra la violencia narco. “A las porquerías asesinas les tiene que caer todo el peso de la ley cuanto antes”, tuiteó. Aboga por la implementación del sistema acusatorio; dice que con el cambio de sistema se agilizarán las causas.
Sobre su defensa del “rey de la efedrina”, dijo a LA NACION: “Fue en un juicio y después nos cambió”. En cuanto a Varisco, sostuvo que su trabajo duró solo unos meses y que él no participó del juicio oral.
“Cuando yo era joven, cualquier asunto era importante. A medida que fui creciendo, fui seleccionando. Algún caso sí y otros no”, dijo. Consultado sobre si defendería a narcotraficantes como Ariel “Guille” Cantero, líder de Los Monos, o a Esteban Alvarado, respondió: “Yo con Los Monos estaba en la profesión. Hubo una consulta y decidí que no me quería meter.”
