Santa Fe votará este domingo y el lunes llegará el turno de Corrientes, que deberá definir sus alianzas en medio de las miradas puestas sobre la relación con La Libertad Avanza. Desde el espacio libertario ya pusieron sobre la mesa sus exigencias para cualquier acuerdo, mientras que Mauricio Macri se adelantó en los movimientos. En paralelo, en Buenos Aires, toma forma un nuevo espacio de centro liderado por Facundo Manes y Juan Schiaretti
La UCR se prepara para un fin de semana cargado de resoluciones clave. Este domingo, Santa Fe llevará adelante sus elecciones legislativas provinciales, mientras que el lunes Corrientes definirá sus alianzas para las primeras elecciones ejecutivas bajo la gestión de Javier Milei, en un escenario donde la relación con La Libertad Avanza genera gran expectativa.
Tras la reciente visita de Mauricio Macri a Corrientes, donde reafirmó su respaldo a la actual conducción provincial, un dirigente del PRO advirtió que La Libertad Avanza jugará en la vereda opuesta. Este diagnóstico coincide con la mirada del círculo cercano al ex presidente, que no visualiza acuerdos viables fuera de la provincia de Buenos Aires, al menos por ahora.
Sin embargo, en las últimas horas comenzó a circular una versión que sacudió el tablero: podría haber una reunión entre el gobernador correntino, Gustavo Valdés, y Santiago Caputo, asesor presidencial, para explorar la chance de un entendimiento. Por ahora, Valdés permanece en su provincia, específicamente en Ituzaingó, donde el miércoles encabezó la inauguración de un puerto. Cerca de la medianoche del jueves, fuentes descartaron que ese encuentro se concretara este viernes, aunque no cerraron la puerta a que ocurra en otra instancia.
En territorio correntino, La Libertad Avanza envió un mensaje claro: si Valdés impulsa la candidatura de su hermano, Juan Pablo Valdés, como sucesor, la posibilidad de cerrar una alianza se complica. Desde el espacio libertario afirman que no quieren avalar lo que podría interpretarse como nepotismo, y aseguran que el rechazo no responde a la intención de imponer un candidato propio. En el entorno del gobernador, en cambio, insisten en que “ningún otro nombre tiene mayor nivel de aceptación que Juan Pablo”.
Mientras tanto, desde La Plata, Javier Milei continúa profundizando la confrontación con el kirchnerismo. La marca de La Libertad Avanza mantiene buenos niveles de apoyo, al igual que la imagen del presidente, y las expectativas de su electorado siguen firmes, lo que les permite proyectar una elección competitiva en Buenos Aires. Con este enfoque, cualquier opción que intente posicionarse fuera de los extremos deberá enfrentar grandes desafíos, aunque “ciertos sectores moderados sigan existiendo claramente dentro de la sociedad”.
En este contexto, un nuevo espacio de centro empieza a gestarse. Una vez más, Juan Schiaretti, ex gobernador de Córdoba, aparece como figura central en el intento de captar al electorado que “no se siente representado ni por un polo ni por el otro”. En la provincia de Buenos Aires, esta alternativa se apoya en Facundo Manes, mientras que en la Ciudad de Buenos Aires podría sumar a Martín Lousteau como referencia.
“Lo que no ayudan son los extremos, así que vamos a construir algo intenso, pero en contra del populismo, sea de derecha o de izquierda”, sostuvo Manes en un encuentro que reunió a radicales, ex macristas, peronistas no alineados al kirchnerismo e intendentes vecinalistas. Para el legislador, “es necesario empezar a construir una alternativa en paz, de progreso, de desarrollo”.
Por su parte, Schiaretti remarcó: “Es muy importante que el radicalismo y el peronismo puedan caminar juntos porque somos dos partidos populares”. Además, planteó que “es fundamental que avancemos hacia la construcción de una fuerza con visión federal, que defienda la producción y el trabajo, y que apunte a un país normal”.
Según detalló, junto a Manes comenzaron diálogos con “todos los espacios que no integran la grieta” para invitarlos a sumarse a esta propuesta por un “país normal”. En esta convocatoria también incluyen al PRO y al socialismo, con fuerte presencia en Santa Fe y una estructura consolidada en la Capital Federal.
El miércoles, en Tigre, se realizó otro encuentro de este sector que busca despegarse de los extremos. Fue la primera parada de un recorrido que intentará dar forma a un espacio que represente a quienes no se identifican ni con un lado ni con el otro de la grieta, con la mirada puesta especialmente en las elecciones de septiembre y con dirigentes de distintas secciones electorales y variadas pertenencias partidarias.
Aunque aún pertenece formalmente a la UCR, Manes ya se distanció del armado tradicional del partido, que sigue transitando un proceso de definiciones. Luego de una semana de consultas internas y reuniones con las seccionales para escuchar la postura de los presidentes partidarios en la provincia, no se ha tomado ninguna decisión concreta.
Los debates fueron muy diversos: algunos sectores impulsan la conformación de un frente amplio para enfrentar a Axel Kicillof; otros proponen armar una opción de centro y algunos defienden la continuidad de la histórica lista 3 de identidad radical.
Por fuera de estas discusiones, no se registraron avances significativos ni contactos formales con el gobierno. Desde La Libertad Avanza se había mencionado la posibilidad de una cena entre Sebastián Pareja y Maximiliano Abad, pero desde el radicalismo descartaron ese encuentro y aseguraron que actualmente “no existe un canal de diálogo formal entre el partido y la Casa Rosada”.
