Luego de asegurar la aprobación del DNU sobre el acuerdo con el FMI, La Libertad Avanza adopta una postura más cauta en el Congreso. Su principal objetivo será frenar la comisión investigadora del caso $LIBRA y contener las tensiones internas que debilitan su bloque. Mientras tanto, el oficialismo posterga iniciativas clave y enfrenta cuestionamientos por su manejo del recinto.
Tras conseguir un triunfo clave en la Cámara de Diputados con la aprobación del decreto que permite al Ejecutivo cerrar un nuevo acuerdo con el FMI, La Libertad Avanza optará por un perfil más cauto en el Congreso.
“No tenemos más balas, quemamos las naves”, admitió un operador libertario al referirse a la presión ejercida por la Casa Rosada para alinear a los gobernadores detrás de sus intereses. Su respaldo resultó fundamental para inclinar la balanza en la UCR y restar apoyos a bloques como Democracia para Siempre, Encuentro Federal e Innovación Federal. Pese a todo, el oficialismo obtuvo el mínimo necesario para la mayoría, alcanzando 129 votos.
La principal preocupación del bloque libertario en el corto plazo será bloquear la conformación de una comisión investigadora sobre el caso $LIBRA y evitar la citación de funcionarios como Karina Milei y Luis Caputo al Congreso. Tras la sesión por el acuerdo con el FMI, la oposición logró avanzar con varios dictámenes para impulsar interpelaciones y la creación de una comisión, aunque aún deben convocar a una sesión especial para su aprobación. Algunos sectores dialoguistas consideraron que el proyecto de Unión por la Patria buscaba citar a demasiados funcionarios y evaluaban un consenso para interpelar solo a Guillermo Francos.
En esta etapa, el oficialismo no intentará instalar iniciativas propias para bloquear los proyectos opositores. Las discusiones en agenda incluyen la baja de la edad de imputabilidad, que cuenta con apoyo mayoritario salvo en la Izquierda y Unión por la Patria, y la ley «anti barras», impulsada tras los incidentes en la movilización de jubilados. Esta iniciativa prevé la figura de asociación ilícita futbolística y sanciones para dirigentes de clubes que amparen estas conductas.
En contraste, propuestas anunciadas por Javier Milei en la apertura de sesiones, como la reducción de impuestos, la garantía por ley del superávit fiscal y la expulsión de extranjeros que delinquen, aún no fueron enviadas al Congreso.
La Libertad Avanza también buscará descomprimir tensiones internas tras los enfrentamientos en el recinto entre legisladores leales y disidentes. Estas diferencias casi permitieron que el kirchnerismo avance con la quita de facultades delegadas al Ejecutivo y generaron incertidumbre sobre la comisión de Juicio Político, cuya presidencia es reclamada por Marcela Pagano en disputa con Martín Menem. La diputada, en pleno recinto, lo calificó de “fascista” y admitió la veracidad de audios filtrados en los que instaba a calentar el debate. Menem negó la autenticidad de los mensajes y sostuvo que fueron manipulados con inteligencia artificial.
El oficialismo evitó sancionar a los legisladores díscolos debido a su necesidad de votos en el Congreso. Oscar Zago, involucrado en una disputa con Lisandro Almirón, fue incluso recompensado con la presidencia de la bicameral de Trámite Legislativo.
Martín Menem también enfrenta cuestionamientos de la oposición por su manejo de las sesiones. En una ocasión, levantó abruptamente una reunión cuando el peronismo quedó sin quórum tras una pelea entre libertarios, lo que generó la indignación de UxP. Días después, logró aprobar el DNU con apoyo del PRO, la UCR y los gobernadores, aunque desde la oposición le reprocharon la actitud provocadora del oficialismo. Miguel Pichetto les advirtió: “El oficialismo tiene el deber de la mesura y de aplicar un principio elemental: los oficialismos se llevan la ley y no el discurso”.
Las próximas semanas tendrán escasa actividad parlamentaria debido al viaje de legisladores a Madrid por una invitación de la ONG Red de Acción Política y al feriado del 2 de abril, que dificultará la presencia de diputados del interior. Mientras tanto, el Gobierno espera que la situación económica y el acuerdo con el FMI le otorguen un nuevo impulso político, aunque en el Senado la oposición podría generar un revés con los pliegos de Lijo y García Mansilla para la Corte Suprema.
