Los Dogos entrenaban en Parque Sarmiento tres veces por semana. Un miércoles de marzo, empleados de seguridad les prohibieron la entrada, aduciendo “órdenes del Gobierno”. Dijeron que “no tenían personal”. Pero ellos afirman que es una clara discriminación. Juegan un amistoso con Uruguay y Chile como preparación para el próximo mundial.
Son treinta personas que aman el fútbol con la misma intensidad que a sus parejas homosexuales. Bajo la bandera de Los Dogos, el equipo de fútbol gay busca mejorar su calidad de vida y adquirir transparencia social. Se sacrifican para entrenar tres veces por semana después del horario de trabajo. Desde julio de 2007 hasta el 19 de marzo de este año lo hicieron en el Parque Sarmiento, pero dicen que los echaron.
“Ese miércoles de marzo no lo olvido más. Los agentes de seguridad del parque no nos dejaron ingresar –comentó Néstor Gammella, DT del equipo– y mientras trababan las puertas se excusaban en que cumplían órdenes del Gobierno porteño.” ¿El argumento? Falta de personal para mantener la actividad. Los Dogos ganaron la Copa Mundial de Fútbol Gay 2007 y representan deportivamente a la comunidad homosexual argentina desde hace diez años. Pero eso no importó. Denunciaron discriminación por parte del jefe de Gobierno, Mauricio Macri, y lo tildaron de homofóbico.
“Se necesitan dos personas para prender y apagar las luces y desde el año pasado lo estábamos haciendo nosotros”, blanqueó Gammella. “Los otros días de entrenamiento, sábados y domingos, lo hacíamos de día, sin embargo nos dijeron que no teníamos por qué tener privilegios y que debíamos esperar a que se desocuparan las canchas como el resto del público. No sólo nos discriminan por nuestra condición sexual, además se olvidan que somos representantes nacionales”, agregó en firme.
“Las canchas que se acondicionaron para el mundial del año pasado, donde disputamos la copa y la ganamos, ahora están destinadas al entrenamiento de las inferiores de Boca Juniors. ¿Por qué nosotros nos tenemos que arreglar con una cancha improvisada y poceada en el circuito KDT?”, cuestionó el DT en referencia a lo que les había ofrecido el macrismo como solución transitoria.
“Mientras acá nos daban la espalda, en Brasil recibíamos reconocimiento oficial por nuestro trabajo y la invitación a exponer material fotográfico en el marco del Congreso de Derechos Humanos de la ciudad de Bahía”, detalló José Schanzenbach, fotógrafo oficial de Los Dogos e invitado especial al Congreso. “No es un problema de discriminación”, se defendió Leonardo Uranda de la Subsecretaría de Deportes porteña.
“Por problemas de seguridad, se decidió que al caer el sol el parque se cerrara. Como KDT tiene horarios más extendidos, se ofreció como alternativa.” ¿Y los fines de semana? “Lo desconozco”, se sinceró el vocero.
“El fútbol es una excusa para compartir miedos, dudas y consejos con chicos de mi misma orientación sexual. Lo vivo como espacio de inclusión”, comentó Fernando, miembro del equipo desde hace dos años. “Se suele relacionar al gay con la noche, la droga y el sida, pero no todos respondemos a ese estereotipo. Al contrario, queremos adquirir transparencia respecto a nuestra sexualidad con vida sana y deporte”, remató antes de volver a su trabajo como vendedor en un local de ropa.
El sábado 24 se realizó el torneo amistoso Copa Claudios –en homenaje a dos amigos Dogos fallecidos, Claudio Bruno y Claudio Ruiz– en el Complejo Cantilo (Libertador al 7000) con la participación de los equipos de fútbol gay de Uruguay y Chile.

