Este tipo de actividades deja muchos datos de color. Camaño se habría molestado porque no la invitaron. Miradas distraidas cuando hubo palos a la Alianza. Dedos en V durante el himno. Carpenter movilizó al Thompson y Caterbetti quiso caminar con el pingüino. Y más.
La visita de Néstor Kirchner a San Martín dejó algunos datos de color. Como siempre, cada vez que una figura de la primera plana nacional pasa por el distrito, los ánimos de los dirigentes locales se incrementan y generan la comidilla de la prensa local.
En la previa se especulaba con que Kirchner haga alguna visita durante la tarde, previo al paso por el Parque Suárez. Nunca se informó a la prensa de ninguna actividad. Lo cierto es que la gente de ceremonial de la presidencia, que trabaja para el titular del PJ, pidió muy sobre la hora que se organice una recorrida por alguna obra del distrito. Desde la Municipalidad improvisaron un paseo por el Hospital Thompson. Hubo que llevar a las apuradas la maqueta del nuevo nosocomio, que adorna el hall del Palacio Municipal, para que el santacruceño pueda ver los detalles de la obra.
Otro rumor que corrió durante la jornada fue el enojo de Graciela Camaño, titular del PJ local, que no fue invitada a la actividad. Fue un acto partidario de campaña, y nadie del justicialismo sanmartinense fue convocado al encuentro con empresarios e industriales en José León Suárez.
Fue divertido escuchar a Kirchner tirando palos a la Alianza y el menemismo. Pero más gracioso fue intercambiar palabras con ediles locales, que pertenecieron a esa fuerza que llevó a De La Rúa al poder. “A algunos se les puso la piel de gallina”, dijo La Noticia Web. “Hay que hacerse cargo del pasado y los errores”, respondió entre risas una edil ivoskista. Un referente del vecinalismo local en el Concejo Deliberante, medio en broma y medio en serio, detrás del escenario donde se desarrolló la actividad, le dijo a nuestro portal que “compraba” la foto para que no se haga pública. No se preocupe, no vamos a decir que lo vimos aplaudiendo el discurso de Néstor.
Quien infló el pecho fue el edil Alejandro Battaglia. “Que bien que juega Ivoskus!!! Cada vez mejor!!!”, expresó exultante a este cronista cuando finalizó el acto. Un rato antes, Liliana Liberatore lanzaba al aire volantes que decían “Porque la tenemos clara, votamos a Kirchner”. En ese momento, el patagónico pisaba el escenario.
Como un segunda línea de Los Pumas, La Noticia Web se hizo espacio, a pura fuerza y codazos, entre los custodios del ex presidente. Justo al lado del santacruceño, le preguntamos si todo el apoyo era para Ivoskus y qué iba a pasar con la lista 2 en San Martín. El pingüino hizo gestos de desentendido, se cerró la boca con su dedo índice, y siguió de largo. Ante la insistencia, el personal de seguridad hizo bien su trabajo y nos desplazó del lugar como a una pluma. Eso si, se olvidaron de Randazzo. Todos estaban arriba de la camioneta y alguien gritó: “Falta Florencio!!!”. Estaba mezclado entre la gente repartiendo saludos y casi lo dejan varado en José León Suárez.
Un rato antes, en el Hospital Thompson, Jorge Carpenter movilizó gente de su agrupación para llevarle apoyo a Kirchner. El dirigente es aliado de Miguel Cuberos, y ambos declararon sus intenciones de acompañar a la lista de Camaño el 28 de junio.
Cuando en los días previos se especulaba con las actividades que realizaría Néstor Kirchner, una posibilidad era una caminata por Avenida Constituyentes. El ex vicepresidente del PJ local Carlos Caterbetti hizo gestiones para conseguir un buen lugar al lado del pingüino durante la recorrida por esa arteria. Le dijeron que no, pero igual la actividad no se produjo.
Para cerrar, un dato bastante gráfico de lo que parece ser el ivoskismo hoy en día. Mientras se cantaba el himno nacional en el Parque Suárez, los peronistas y kirchneristas más acérrimos levantaban sus dedos en V y agitaban las estrofas. Al lado del pingüino, Ricardo y Daniel Ivoskus se hacían los desentendidos. Abajo, los más oficialistas locales entonaban en bajito; Magdalena Gagey, Liliana Liberatore, y los chicos de la JP estaban que explotaban.
Por César Morielli

