La campaña en el conurbano. El movimiento del dólar. La polarización. La participación electoral. Las circunstancias externas de la campaña. Esos y más factores podrán inclinar el resultado de las PASO para una fuerza política o para otra. El gobierno, a través de Jorge Macri, pidió «dramatizarlas» y no especular con un balotaje en Noviembre
Por Gonzalo Cores
Faltan dos semanas para las PASO. Si se analiza la docena de encuestas publicada en distintos medios de comunicación se identifica una serie de tendencias más o menos consolidadas en las que coinciden los diferentes analistas. Se trata de una gran polarización entre dos frentes, que acaparan cerca del 80% de los votos. La diferencia de Alberto Fernández de entre 3 y 8 puntos, con un promedio de 4 puntos. Macri viene achicando esa brecha, a un ritmo que empieza a ralentizarse.
Esa es la foto de hoy para las elecciones que son dentro de 15 días. ¿Qué factores pueden hacer variar esa foto y esas cifras?
A todos estos condimentos habrá que agregarle circunstancias imprevistas para los candidatos. Por ejemplos, para la campaña de Axel Kicillof es una noticia negativa la declaración desafortunada de Aníbal Fernández. Los candidatos pueden programar y planificar sus campañas hasta el último detalle. Pero circunstancias externas pueden alterar todo lo pensado.
LA IMPORTANCIA CONURBANO
Macri y Vidal están concentrando allí su campaña. Tienen actos casi a diario, con un mensaje centrado en las obras estratégicas (y a veces invisibles) y la lucha contra las mafias. Los dos necesitan crecer ahí para quedar en una posición competitiva de cara a la primera vuelta, donde Vidal se juega a todo o nada la gobernación contra Kicillof.
El peronismo quiere sorprender y mostrar que puede recuperar la Provincia. Vidal, por su parte, quiere demostrar que es la dirigente con mejor imagen dentro del oficialismo. Y Macri quiere usar eso como tranpolín de cara a octubre.
Con 9 millones de electores (de 33 millones del padrón nacional), es el territorio fundamental para cualquier candidato que quiera ser presidente. Constituye el gran desafío de Macri afirmarse en el bastión de poder más sólido del kirchnerismo. La crisis golpeó fuerte en esta geografía y el Gobierno admite que es donde más inconvenientes tiene para crecer. Sobre todo, eso se percibe en la tercera sección electoral (La Matanza, Lomas, Lanús, Florencio Varela y otros municipios), donde algunas encuestadoras registran diferencias de hasta 20 puntos para el kirchnerismo.
¿SE CONCRETARÁ LA POLARIZACIÓN?
Como viene sucediendo en las últimas dos elecciones, es una campaña hostil para las terceras fuerzas. Los candidatos alternativos enfrentan la estrategia polarizadora de los dos grandes frentes. ¿Podrá Lavagna en la pelea macrismo-kirchnerismo? ¿O las PASO ya lo condenarán a un tercer puesto cómodo?
El Gobierno es quien más mueve la estrategia del «voto útil», para convencer a votantes de Espert y Lavagna del «peligro» de beneficiar al kirchnerismo por apoyar a candidatos sin posibilidades de ganar. Necesitado de un resultado positivo en las PASO, Macri le aplica la lógica de un ballottage. «Defínanse ahora», les dice a los votantes antikirchneristas. Lavagna sufre también embates del kirchnerismo, que apunta a sacarle simpatías peronistas a esa opción.
EL MOVIMIENTO DEL DÓLAR
Fue la variable central que permitió a Macri recuperar posiciones a partir de mayo. El Gobierno ha decidido jugar todas las cartas que tenga a disposición para evitar cualquier movimiento brusco en el mercado de cambios de acá a agosto. El Banco Central reforzó hoy su estrategia de política monetaria en busca de ese objetivo central.
Espera que eso también impacte en la desaceleración de la inflación y que permita mantener cierta sensación de recuperación del consumo. El mensaje de «estamos saliendo de la crisis» es vital para la campaña macrista. El kirchnerismo, en cambio, se esfuerza por instalar el deterioro económico en el centro de la discusión pública y minimizar el «veranito financiero». El resultado de las PASO tendrá una influencia notable en adelante: como se suele decir, el lunes 12 votarán los mercados.
LA PARTICIPACIÓN
En las PASO siempre va menos gente a votar. La tendencia de las últimas elecciones apunta a que el macrismo tiene menos voto militante, y por ende sus resultados en las PASO son peores que en las generales. Esta vez, necesitado como está de generar expectativas de triunfo, Cambiemos se esforzará por sacar gente a votar.
El mensaje de las próximas semanas será reiterativo: hay que votar ahora como si fuera la primera vuelta. Harán campaña específica orientada a electores que suelen faltar a las PASO y se enfocarán también en los mayores de 70, que no están obligados a votar, un segmento muy favorable al macrismo. El kirchnerismo enfrenta este dilema con otra filosofía: busca no desmovilizar a sus votantes fieles con mensajes exitistas, como empezó a verse en las últimas horas.
