El domingo a las 16.15 se verán nuevamente las caras River y Boca. El Xeneize llega revitalizado después de lograr tres triunfos al hilo y estar a 5 puntos del líder san Lorenzo. El Millo, inmerso en un clima electoral, sumergido en la crisis de siempre y con un nuevo DT que esta tratando de sacarlo del pozo. El fin de semana, una vez más se jugará el clásico más importante del mundo.
El domingo a las 16.15, el Monumental de Nuñez será testigo de un nuevo enfrentamiento entre los dos equipos más grandes de la Argentina. Para algunos, es un resultado puesto, ya que Boca se encuentra en plena levantada, con tres triunfos seguidos y a 5 puntos del líder, pero además tiene jugadores de mayor jerarquía y experiencia que River.
Otros, son más tradicionalistas y se suman a la típica frase que se utiliza cada vez que hay un partido de esta magnitud: “En los clásicos no importa cómo llegue cada uno porque son partidos aparte”. El domingo, veremos la resolución en el verde césped.
Por el lado de Boca, Alfio Basile no quiere ni que de reojo vean a sus players. El Coco decidió que la práctica del viernes sea a puertas cerradas, se colocaron tablas de madera para obstaculizar la visión y se refuerzó la seguridad, no sólo durante el entrenamiento sino también para que sus jugadores salgan directamente en sus autos hacia la avenida Almirante Brown para que eviten el contacto con la prensa.
Igualmente, se supo que Sebastián Battaglia, quien terminó lesionado una práctica, realizó trabajos de recuperación en el gimnasio debido a la sinovitis que lo afecta, y en el táctico realizado en Casa Amarilla su lugar fue ocupado por el chileno Gary Medel, en la banda derecha del mediocampo, junto a Ariel Rosada y Federico Insúa.
También, Basile hizo foco en el ataque. Mandó a Riquelme y a Gaitán a enviar centros hacia Martín Palermo, quien otra vez utilizó una máscara protectora por su fractura de tabique, y Lucas Viatri. Los once para jugar el superclásico en el Monumental serían Abbondanzieri; Ibarra, Cáceres, Paletta, Monzón; Battaglia, Rosada, Insúa; Riquelme; Gaitán y Palermo.
En River la situación es diferente. Leonardo Astrada dijo este mediodía que todavía no tiene definido el equipo para jugar el domingo ante Boca, en el Monumental, aunque sí confirmó que jugará con un esquema táctico 4-3-1-2. Así, quedó descartada la posibilidad de que Matías Almeyda juegue como líbero. Diego Barrado o Nicolás Domingo es una de las dudas del entrenador. Además, Cristian Fabbiani podría jugar desde el arranque.
En la conferencia de prensa tras la práctica en el predio de Ezeiza, la primera pregunta apuntó directamente sobre la posible formación del equipo. Y Astrada aclaró que aún no tiene los once pero que "seguramente en las próximas horas tenga el equipo confirmado". Reconoció que la duda del mediocampo es Barrado o Domingo y también dio su punto de vista sobre la situación del Ogro, con quien conversó durante varios minutos en el entrenamiento.
"Con Fabbiani no hablamos nada especial. Le dije que lo veía mucho mejor. Más participativo. Y un rendimiento muy importante puede cambiar su relación con la gente, aunque no se lo puede evaluar por un clásico", contó el Jefe. ¿Será titular?
