El gobernador presentará en la Legislatura el programa “Alivio Cordobés”, una iniciativa que busca bajar las tasas, unificar deudas y recuperar capacidad de consumo en las familias.
El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, anunció que enviará a la Legislatura provincial un proyecto de ley para poner en marcha el programa “Alivio Cordobés”, destinado a reducir los niveles de morosidad y facilitar la refinanciación de las deudas familiares. La propuesta surge luego de que el Gobierno nacional considerara que la morosidad constituye “un problema entre privados” y descartara una intervención estatal.
“Enviaré a la Legislatura de Córdoba el proyecto de ley para poner en marcha el Programa ‘Alivio Cordobés’”, comunicó Llaryora a través de un mensaje difundido en la red social X. El mandatario explicó que la iniciativa busca “dar respuesta a una realidad que golpea la mesa de muchos hogares: la angustia de la deuda familiar”.
El gobernador puso el foco en las situaciones cotidianas que, según su diagnóstico, llevaron a numerosas familias a acumular compromisos financieros. “No estamos hablando de números fríos, sino de la cuota de la tarjeta que nunca baja, del crédito que se sacó para arreglar la moto que te lleva al trabajo, del préstamo para que un hijo siga estudiando”, describió.
En esa línea, Llaryora sostuvo que “el cordobés es emprendedor y cumplidor, pero el sistema financiero actual se volvió imposible: la gente trabaja, paga y cada día debe más”. A su entender, esta situación provoca que “así la vida diaria de miles de cordobeses se torna más difícil”, por lo que la provincia busca implementar una alternativa para aliviar la carga financiera de los hogares.
El programa estará estructurado sobre tres ejes principales. El primero apunta a “bajar las tasas para poder pagar”, mediante un mecanismo de refinanciación que contará con la participación del Banco de Córdoba y al que se invitará a sumarse a entidades privadas, con tasas “muy por debajo de las actuales del mercado”. El segundo permitirá “unificar sus deudas chicas en una sola cuota previsible”, con plazos de entre 24 y 48 cuotas dentro de la misma entidad financiera.
El último punto pretende que el alivio financiero también tenga un impacto sobre la actividad comercial. Según Llaryora, los recursos liberados servirán para “mover la economía”. “Cada peso que una familia cordobesa se ahorra de intereses, es un peso que vuelve de inmediato al almacén de barrio, a la carnicería, o al comercio local”, afirmó. En ese sentido, remarcó que aliviar la deuda familiar “no es un gasto, es la mejor inversión para ayudar a activar el consumo y con este conservar el empleo de miles de cordobeses”.
