La Justicia de San Martín le otorgó la libertad al dictar «falta de mérito». Además los jueces recomendaron que sea sometido al «tratamiento psiquiátrico que su salud requiera».
La Justicia de San Martín le otorgó la libertad al futbolista Ezequiel Cirigliano al dictar «falta de mérito» en la causa por supuesta portación ilegal de arma de guerra tras ser detenido en el mes de agosto.
El fallo fue dictado por la Sala II de la Cámara de Apelación y Garantías en lo Penal de San Martín. Este miércoles, dicho dictamen se hizo efectivo y Cirigliano salió por la puerta de la Comisaría primera de Caseros.
Según se conoció, la Cámara cuestionó el acta policial del procedimiento y consideró que no hay elementos para probar que el futbolista haya disparado esa noche con el arma.
Por último, los jueces recomendaron «en virtud de lo que surge de los dichos del propio causante, así como de los profesionales en salud mental que lo entrevistaron, su sometimiento al tratamiento médico psiquiátrico que su salud requiera».
En la puerta de la comisaría se encontraba su mamá, quien lo esperó con un abrazo al exRiver luego de quedar en libertad. Hace algunos días, había dicho que su hijo «es un jugador de fútbol que necesita una ayuda, no un delincuente» y había pedido ayuda: «Cuando lo vi, estaba mal, cada vez peor. Tiene una depresión muy grande. Si él tenía un arma, era para quitarse la vida».
Desde el día en que Cirigliano fue arrestado, Matías Almeyda, que actualmente dirige al AEK de Atenas en Grecia y fue DT del jugador en su etapa en el «Millonario» se puso a su disposición de la familia. «Hace dos meses que estoy detrás de él a la distancia para ver de qué manera puedo ayudar, de contener la situación, de esperar que salga y se defina esto para poder internarlo porque está enfermo».
«Voy a cumplir 49 años, esto lo empecé a hablar cuando tenía 28 o 29 y pasaba por un loco. Sufrí en carne propia la depresión, el desarraigo de irme muy chico de la casa de mis padres, del cambio de los futbolistas de la nada al todo y del todo a la nada, del saludo diferente porque pateás mal la pelota. Son cosas que te van marcando y nadie se fija en esto», agregó el «Pelado».
«En 2012 saqué una biografía y explicaba lo que había sentido yo. Muchos me decían que no tenía que hablar de eso, que no me iban a querer en el fútbol. La depresión existe, es una enfermedad. En el fútbol hemos sacado banderas por el cáncer o por la discriminación y este tema nadie lo toca ¿Por qué? Hay gente que se ha quitado la vida después de jugar al fútbol porque se quedan solos», finalizó Almeyda.
