Qué se juegan los principales espacios de cara a un año en el que el gobernador enfrenta la presión de los intendentes peronistas para adelantar las elecciones provinciales y despegarse de la nacional.
El futuro electoral de la provincia de Buenos Aires está en el centro del debate político. El gobernador, Axel Kicillof, evalúa la posibilidad de desdoblar las elecciones bonaerenses, una opción que le plantearon 35 intendentes peronistas durante un encuentro en Villa Gesell. Los jefes comunales buscan preservar sus territorios ante el avance de La Libertad Avanza (LLA) en el escenario nacional y consideran que adelantar los comicios locales podría garantizarles mayores chances de un triunfo.
La ley provincial 14.086 establece que, si se mantienen las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) nacionales el 3 de agosto, la provincia debe celebrarlas en la misma fecha. Sin embargo, la instancia de las elecciones generales no está sujeta a la misma restricción. Para modificar la fecha de las PASO, Kicillof necesita el respaldo de la Legislatura con una mayoría especial, lo que implica el apoyo del kirchnerismo, el massismo y sectores de la oposición.
El impacto político del desdoblamiento
Desligar la elección bonaerense de la nacional podría brindarle a Kicillof mayor gobernabilidad en la segunda mitad de su mandato. La cantidad de legisladores provinciales que logre sumar será clave para impulsar iniciativas y consolidar su liderazgo de cara a 2027.

Buenos Aires renueva cada dos años la mitad de ambas Cámaras provinciales: 46 diputados y 23 senadores locales, en forma rotativa. La Provincia está dividida en ocho secciones electorales y, este año, se eligen diputados en la Segunda, Tercera, Sexta y en la Octava, y senadores en la Primera, Cuarta, Quinta y en la Séptima.
Unión por la Patria (UxP) renueva 29 bancas en la Legislatura bonaerense, mientras que el PRO, segunda fuerza en el distrito, pone en juego 12 de sus 22 escaños actuales. La UCR y Cambio Federal arriesgan 11 de sus 16 lugares, y La Libertad Avanza, que debutó en 2023, tiene 7 bancas en disputa.
Pero adelantar las elecciones podría tensar aún más la relación con Cristina Kirchner, presidente del Partido Justicialista (PJ), quien busca mantener la simultaneidad de los comicios con la renovación de diputados nacionales para conservar peso a la hora del armado de listas. En este punto, la disputa entre el gobernador y La Cámpora se vuelve clave ya que Máximo Kirchner, hasta ahora, fue quien tuvo el control sobre las candidaturas dentro del peronismo bonaerense.
Más allá de la puja política, los intendentes también advierten sobre el impacto que tendrá el estreno de la Boleta Única de Papel en las elecciones legislativas nacionales. Temen que la nueva metodología genere confusión entre los votantes y que, al haber múltiples elecciones simultáneas, algunos electores opten por no sufragar en determinadas categorías.

La decisión de Kicillof definirá el futuro inmediato del peronismo en la provincia. Con un escenario incierto a nivel nacional y el avance de Javier Milei en la política, el gobernador debe evaluar si la mejor estrategia es mantener la alineación con el calendario nacional o apostar a una elección provincial independiente que le permita consolidar su liderazgo.
