La nueva conformación de los cuerpos legislativos dejó al oficialismo con una posición privilegiada dentro de la Cámara baja. Aunque la oposición consiguió representación en todas las instancias, Fuerza Patria diseñó un esquema que le garantiza una amplia capacidad de maniobra en el trabajo parlamentario.
La renovación de las comisiones de la Cámara de Diputados dejó un escenario favorable para todos los sectores. Mientras el peronismo retuvo las presidencias de los organismos más relevantes y de varias comisiones vinculadas a áreas ministeriales, los bloques opositores lograron conservar espacios de participación a pesar de la superioridad numérica del oficialismo.
Sin embargo, detrás de esa distribución formal, Fuerza Patria logró consolidar una estructura que le permitiría ejercer influencia decisiva en 42 de las 47 comisiones.
Según un relevamiento legislativo, el bloque oficialista cuenta con mayoría automática en 25 comisiones, ya que posee la mitad más uno de los integrantes en esos ámbitos. A simple vista, las restantes 22 quedarían fuera de su control directo. No obstante, la bancada conducida por Facundo Tignanelli diseñó una integración que reduce al mínimo las posibilidades de derrota.
De esas 22 comisiones donde no posee mayoría propia, en 20 se encuentra a apenas un voto de alcanzarla y en las dos restantes necesita solamente dos adhesiones adicionales. Allí adquieren relevancia dos espacios que se han convertido en aliados clave del oficialismo en distintas discusiones parlamentarias: Nuevos Aires y Unión y Libertad.
Ambos bloques libertarios dialoguistas ya habían tenido un papel determinante para destrabar iniciativas impulsadas por el Ejecutivo provincial, entre ellas la modificación del régimen de indemnizaciones laborales. Con la nueva distribución de lugares, vuelven a ubicarse en una posición estratégica como árbitros de numerosas definiciones legislativas.
En consecuencia, si esos sectores acompañan al oficialismo en debates complejos, Fuerza Patria tendría asegurado el funcionamiento de prácticamente todas las comisiones, facilitando el avance de proyectos hacia el recinto para su tratamiento. Bajo este esquema, la oposición más dura conservaría control efectivo únicamente sobre cinco comisiones.
La incidencia de estas bancadas resulta aún más significativa al comparar su representación en el recinto con el peso que poseen dentro de las comisiones. Unión y Libertad cuenta con apenas cinco diputados y Nuevos Aires con tres, números inferiores a los 20 legisladores de La Libertad Avanza y a los 11 del PRO.
Pese a ello, la distribución de lugares les otorgó una presencia destacada en el esquema legislativo. Unión y Libertad obtuvo 25 bancas dentro de las comisiones, mientras que Nuevos Aires alcanzó 16. Ambas cifras superan ampliamente las siete posiciones de la Coalición Cívica, las 10 que reúnen UCR + Cambio Federal, las 14 correspondientes a la UCR y las tres del bloque HECHOS.
