En su temporada 20 en la liga, el Rey sigue rompiendo récords y afirmó que quiere seguir jugando.
Ayer por la noche en la derrota de los Lakers frente a Oklahoma City Thunder por un ajustado 130-133, Lebrón James se llevó todas las luces del espectáculo cuando superó en el tercer cuarto a Kareem Abdul Jabbar como máximo anotador histórico de la NBA, que tenia 38.387 puntos.
El rey terminó su noche con 38 puntos, 7 rebotes y 3 asistencias y con 38.390 puntos en el acumulado de toda su carrera. Tras el doble que marcó la historia, el juego se paró por unos minutos, Kareem Abdul Jabbar ingresó al campo de juego y le entregó una pelota al oriundo de Akron, Ohio.

A lo largo de su carrera, ya era considerado el sucesor de Michael Jordan, las expectativas puestas en el lo depositaron en un lugar de privilegio (catalogado como «el elegido» por la prensa) que cumplió con creces hasta convertirse en el jugador más completo de la historia de la NBA. Además de tener el mejor registro anotador histórico, el Rey aparece en el top 10 de asistidores y reboteadores, algo casi imposible de igualar.
En su inicio en los Cleveland Cavaliers acumuló un total de 15.251 en siete temporadas, en Miami Heat sumó 7.919, en su regreso a la franquicia de Ohio agregó otros 7.868 y en su paso por Los Ángeles anotó hasta el momento 7.323.
“Siempre soñé con esto, pero nunca soñé que fuera tan grande y tan maravilloso como lo que estoy viviendo esta noche. Me quedo sin palabras”, dijo James emocionado luego de romper el récord.
Además, dijo: “Sé que puedo jugar un par de años más… todo depende de mi mente”, declaraciones que ilusionan a los fanáticos del alero de 38 años. Es de público conocimiento que uno de los deseos del Rey es poder jugar en la NBA con su hijo Bronny, por su edad esto podría ocurrir recién en la temporada 2024/25.
