El legislador porteño aseguró que los discursos de la ultraderecha “influyen sobre el clima de época o sobre el debate ideológico”. “Hay jóvenes que se politizan usando categorías de sentido de la ultraderecha. A mí me estremece”, expresó.
El legislador porteño del Frente de Todos, Leandro Santoro, analizó en la TV Pública el escenario político y electoral de las distintas derechas en Argentina: “Hay varios grupos o concetos que organizan comunidades de sentido. Incluso tienen dificultades para ponerse de acuerdo en una estrategia electoral única. En Argentina hay que mirar a la ultraderecha porque, por más que sea testimonial en términos electorales, al no tener condiciones para acordar con la derecha del PRO, probablemente el núcleo duro del PRO se corra hacia la ultraderecha para evitar una fuga electoral hacia ese lado”.
Debate de anoche con Darío Sztajnszrajber sobre "Nuevas derechas en Argentina: ¿A quiénes representan?" pic.twitter.com/DZiNKAUCjN
— Leandro Santoro (@SantoroLeandro) April 13, 2021
“Puede ser que Espert o Milei no saquen muchos votos, pero condicionan a Bullrich a radicalizar mucho más su discurso y lo incomode a Larreta. Tiene impacto en la vida concreta de todos nosotros. Su existencia no solo se tiene que medir por su representación electoral, sino de la influencia sobre el clima de época o sobre el debate ideológico”, expresó.
“Hablamos de una nueva derecha porque expresan un salto metodológico en relación a otras derechas a partir de la utilización de técnicas de mercado. Construyeron un producto elitista en un producto de masas, que era Mauricio Macri. Era un concheto que hablaba con la papa en la boca y a partir de un trabajo de ingeniería muy interesante, invirtiendo mucha plata, ganó una elección popular. Usaban herramientas de construcción política”, afirmó el ex candidato a vicejefe de gobierno porteño.
Por último, el ex presidente de la Juventud Radical concluyó: “Esta nueva derecha tiene una peculiaridad: su agresividad y su violencia. Ellos son muy fuertes en las redes, porque a partir del anonimato se puede decir cualquier cosa. Reaccionan contra la corrección política. Usan un lenguaje agresivo y juegan en el límite entre la ironía y la realidad. Es conmovedor, pero en el mal sentido: hay jóvenes que se politizan usando categorías de sentido de la ultraderecha. A mí me estremece”.
