El defensor no fue titular en el cruce con Independiente y desde el club alegaron un cuadro gripal, aunque su ausencia en una práctica clave encendió las alarmas.
La eliminación de Boca a manos de Independiente en los cuartos de final del Torneo Apertura 2025 dejó mucha tela para cortar. Sin embargo, antes de que la pelota comenzara a rodar en la Bombonera, ya había estallado la primera bomba: Marcos Rojo no formó parte del equipo titular en el clásico. El motivo oficial apuntó a un cuadro de gripe, pero puertas adentro comenzaron a surgir otras versiones.
Según informó el periodista Tato Aguilera, el defensor presentó síntomas compatibles con un estado gripal durante el fin de semana, lo que le impidió entrenar con normalidad. No obstante, el hecho de que ni siquiera se presentara en el predio de Ezeiza para ser evaluado por los médicos generó cierto malestar en el cuerpo técnico, que pretendía manejar la situación de manera más formal.
Rojo, quien es el capitán del equipo, se ausentó el sábado por la mañana sin avisar personalmente en Boca Predio, como exige la normativa interna en estos casos. Simplemente notificó que no se sentía en condiciones, y no asistió a una práctica que fue clave en la preparación del partido, donde se realizó el ensayo formal de fútbol. Su reemplazante fue Ayrton Costa.
No es la primera vez que el defensor zurdo queda bajo la lupa por situaciones similares. Y esta nueva falta reavivó cuestionamientos sobre su compromiso. Desde el entorno de Mariano Herrón aseguran que el DT interino no dudó en tomar una decisión firme: dejarlo fuera del equipo titular.
Así, mientras Boca digiere una nueva eliminación, el caso Rojo deja más preguntas que certezas. ¿Fue realmente una enfermedad lo que lo marginó del duelo clave, o se trató de un episodio de indisciplina que derivó en una sanción encubierta?
Justo se cumplía un año del «noches alegres, mañanas tristes» de Darío Benedetto. De hecho, el Pipa festejó nuevamente su cumpleaños el pasado viernes por la noche y su último club, Olimpia, decidió rescindirle el contrato en medio de un presente futbolístico regular, actos de indisciplina y la mala relación con la gente, más allá de que el jugador aclaró en un comunicado que se fue por «temas personales».
