Allegados a la vicepresidenta manifestaron su asombro ante las declaraciones del Presidente, señalando que estaría bajo la influencia de «cantos de sirena». Se anticipa que Villarruel emita una respuesta pública a las acusaciones del mandatario.
El enfrentamiento entre Javier Milei y Victoria Villarruel suma un nuevo capítulo. Este jueves, representantes cercanos a la vicepresidenta salieron a respaldarla después de que el presidente declarara que Villarruel «no tiene ningún tipo de injerencia en la toma de decisiones» del Gobierno y la acusara de estar «más cerca del Círculo Rojo» que de las ideas libertarias, aludiendo a lo que él denomina «la casta».
Un colaborador cercano a Villarruel calificó las declaraciones como inesperadas y aseguró que aún tratan de comprender el motivo detrás de los dichos de Milei:
«Casi la mitad del reportaje emitido en LN+ se lo dedicó a Victoria, cuando había otros temas para tratar. Por ahora, se evita una ruptura frontal, pero la Vice analiza emitir un comunicado para aclarar algunas imprecisiones.»
La reacción de los “villarruelines”
Juan Martín Donato, director de la Oficina de Atención Ciudadana del Senado y referente de los jóvenes militantes cercanos a Villarruel, fue uno de los primeros en defenderla. A través de Instagram, compartió un mensaje contundente:
«Por 3% no ganó el hijo de puta de Massa en primera vuelta. Qué ganas de hinchar las pelotas y subestimar el voto popular», escribió, acompañando una nota sobre las críticas del mandatario.
El senador Francisco Paoltroni también expresó su apoyo, calificando de “injustas e innecesarias” las palabras de Milei: «A pesar de tener minoría en el Senado, está haciendo un gran trabajo para avanzar con las ideas de la libertad que promovimos durante la campaña», publicó en X (antes Twitter). Además, lanzó una advertencia al presidente:
«No se deje influenciar por los cantos de sirena. Las personas con las que se está rodeando no son los mismos de siempre; son los peores de antes.»
Tensión en la interna libertaria
Aunque no lo mencionan públicamente, desde el entorno de Villarruel apuntan a Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, y a Santiago Caputo como responsables de estas críticas. La relación entre Villarruel y la hermana del presidente es tensa desde la campaña electoral, agravada por acusaciones de reparto de espacios en detrimento del sector de la vicepresidenta.
Este cruce evidencia la fragilidad en las relaciones internas del oficialismo, sumando más tensiones a un Gobierno que enfrenta desafíos políticos y de gestión.
