El peronismo realizó sus propios cálculos sobre las elecciones provinciales y ya tiene un panorama bastante definido respecto a los distritos donde puede competir hasta el final, aquellos donde la derrota parece inevitable y los que tiene prácticamente asegurados. Esa división refleja tanto sus fortalezas como sus debilidades y muestra hasta dónde puede crecer en función del voto opositor a Javier Milei.
De los 24 distritos del país, hay seis en los que Fuerza Patria considera que puede dar pelea hasta el cierre del escrutinio. En ese grupo figuran Chaco, Entre Ríos, Santa Fe, Río Negro, Tierra del Fuego y Santa Cruz.
En Chaco, las encuestas ubican en primer lugar al libertario Juan Cruz Godoy, aspirante al Senado, con el respaldo del gobernador radical Leandro Zdero, uno de los tres mandatarios que selló un entendimiento con la administración nacional. Del otro lado aparece Jorge Capitanich, referente histórico del peronismo, que volvió al escenario electoral con una lista de unidad que lo reposicionó en las últimas semanas.
“Estamos ajustados. Habrá que ver dónde quedamos parados antes del momento de la elección. Pero vamos a ser competitivos hasta el final”, confió un dirigente cercano a Capitanich. El exgobernador chaqueño protagoniza una de las batallas más reñidas de esta elección: arrancó muy por detrás, pero la brecha se habría acortado a medida que se acercó la fecha de los comicios.
Otro foco de atención para el peronismo está en Entre Ríos, donde el oficialismo provincial, encabezado por el gobernador Rogelio Frigerio en alianza con los libertarios, llega como favorito. Las mediciones que manejan cerca del mandatario del PRO le otorgan una ventaja cercana a los nueve puntos al candidato Joaquín Benegas Lynch.
Sin embargo, el equipo que acompaña a Adán Bahl y Guillermo Michel, representantes del justicialismo, sostiene que la diferencia es más corta y que podrán dar pelea el domingo. Admiten que están detrás, pero confían en achicar la distancia pese a la fragmentación del PJ provincial. Según sus propios relevamientos, el margen no superaría los tres puntos.
La disputa no es sencilla para el peronismo entrerriano: viene de perder la gobernación y enfrenta a un electorado que consolidó el voto anti peronista. Un eventual triunfo sería considerado un verdadero batacazo y rompería con las proyecciones del oficialismo local.
En Santa Fe, la contienda reviste especial importancia por su peso nacional: es el tercer distrito más poblado del país. De acuerdo con las estimaciones del peronismo, que impulsa a Caren Tepp de Ciudad Futura, la competencia directa será con los libertarios, relegando a la lista de Provincias Unidas, respaldada por el gobernador Maximiliano Pullaro.
“Se equivocó de campaña. El voto anti kirchnerista se va con LLA y el voto anti Milei viene con nosotros. Puede ser que haya un sector que se vaya con ellos. Pero no le va a alcanzar”, analizó un referente del justicialismo santafesino. Consideran que la polarización “Milei, sí o Milei, no” absorberá cualquier intento de tercera vía.
Proyectan además que el escenario de tercios con el que comenzó la campaña derivará en una confrontación entre dos polos definidos, y que el desempeño en Rosario será determinante para el desenlace, especialmente tras la derrota sufrida en las elecciones ejecutivas de 2023.
En Río Negro, en tanto, el panorama también muestra una división en tres bloques, aunque con diferencias más claras. El peronismo, con Martín Soria al frente, lidera las encuestas, seguido por Juntos Río Negro, la fuerza que encabeza el gobernador Alberto Weretilnek, que viene en ascenso. En tercer lugar se ubica la lista libertaria.
Los oficialismos provinciales afrontan un desafío complejo el domingo 26 de octubre: deberán superar la fuerte polarización impuesta por peronistas y libertarios y demostrar, una vez más, que dentro de sus fronteras conservan mayor peso que las estructuras nacionales.
En Tierra del Fuego, la candidata a senadora Cristina López, de Fuerza Patria, figura en los primeros lugares según distintos sondeos. En el entorno peronista aseguran que su apoyo creció con el correr de los días y que llega al final cabeza a cabeza con la nómina libertaria.
Más atrás aparece la lista Defendamos Tierra del Fuego, impulsada por los intendentes Martín Pérez (Río Grande) y Daniel Harrington (Tolhuin), una corriente peronista que se distanció del proyecto del gobernador Gustavo Melella, integrante de Fuerza Patria a nivel nacional.
Finalmente, en Santa Cruz, el gobernador Claudio Vidal, aliado de Provincias Unidas, lleva como primer candidato a diputado a Daniel Álvarez, actual jefe de Gabinete. El peronismo, por su parte, apuesta por el sacerdote Juan Carlos Molina, impulsado por la expresidenta Cristina Kirchner, quien irrumpió como una sorpresa dentro del armado justicialista.
Molina enfrenta el desafío de representar al peronismo en el bastión histórico de los Kirchner, luego del revés electoral de 2023. Su disputa será directa con el oficialismo provincial, una vertiente peronista y sindical que hoy se encuentra despegada del kirchnerismo tradicional.
