La Rendición de Cuentas y la apertura de sesiones ordinarias tuvieron faltazos y despistados. Chicanas y cruces políticos. Curto y un mensaje oxidado.
Terminó una semana en la cual en el Concejo Deliberante de Tres de Febrero se sacudieron la “modorra” después de tres meses con escasa actividad. De todos modos, las dos sesiones que significaron el inicio del año legislativo no tuvieron asistencia perfecta.
Tanto en la Rendición de Cuentas, que fue pospuesta del viernes al lunes y mejor no indagar en los motivos, como en la apertura de sesiones ordinarias con el mensaje de Hugo Curto, estuvieron ausentes Susana Berisso, del Frente Renovador, y Claudia Mormont, del Gen. En el primer caso, por un viaje familiar; en el segundo, una dolencia luego de un fin de semana de festejo familiar.
Para la visita del intendente hubo más faltazos: Federico Ferreyra del Gen y el camionero Juan Carlos Bolischki.
En la jornada en la cual evaluaron los números de 2013 quedó claro que muchos que sí estaban en las bancas no estaban ni un poco al tanto de lo que trataban ese día. Desde el oficialismo chicanearon a los nuevos con su falta de experiencia en el recinto. Quizá por eso fue grotesco cuando Marcela “la Tigresa” Acuña no tuvo idea qué debía hacer al momento de la votación nominal; la boxeadora curtista va por el segundo mandato.
Otro momento memorable fue cuando los massistas Raúl Mazzeo y Julio Candia se mostraron ofendidos con Bolischki, quien deslizó que eran “cobardes” por abstenerse. El hombre del gremio de Moyano estaba afilado ese día y cruzó también al radical Nelson Romero, quien no defraudó y tuvo su clásica pifiada lingüística.
Por su parte, Julio Anabia como titular de la bancada oficialista salió varias veces al cruce de las críticas, pero por la expresión de parte de sus compañeros, en algunos momentos hubiera sido más efectivo callado. Igual aportó su cuota de gracia cuando cargó al massista Diego Achilli por los carteles con su cara desparramados por todo el distrito.
El presidente del Concejo, Agustín Ciorciari, manejó el encuentro con la liviandad habitual, por eso se molestó bastante cuando Martín Jofré, del Frente Renovador, lo increpó por la atención desmesurada puesta en el celular.
Al día siguiente - ocasión que para no variar no funcionó el equipo de música y el himno fue cantado a capela - Curto fue la figura excluyente. Eligió subir al recinto sin bastón y optó nuevamente por un discurso improvisado. En sus palabras no hubo nada nuevo, repasó obras desde 1991 hasta la actualidad, minimizó la crisis en seguridad que tiene el distrito y culpó de todos los males a la oposición.

