La Directora de la EPB 310 de Bella Vista aseguró que si bien hay respuesta de las autoridades educativas, siempre se están “emparchando” los problemas.
Por Martín Nigro
Daniela Bastos es Directa de la EPB 310 de Bella Vista (San Miguel), una institución de casi 75 años de existencia en la zona. Como muchos de los colegios comenzaron las clases pero en condiciones que aún no son las apropiadas para albergar a los alumnos.
En su discurso de bienvenida en un nuevo ciclo lectivo que comienza, se la escuchó decir que ella y los docentes iban a pintar el colegio porque desde el Consejo Escolar no hubo respuesta al pedido que le hicieron. ”Estamos pidiendo permanentemente al Consejo que nos de una mano y muchas veces mandan cosas pero no nos cubren todas las necesidades. Si bien se pintó el frente de la escuela, en toda la parte interna nunca se hizo un trabajo a fondo; siempre estamos emparchando o lavando la cara; entonces, este año con el dinero que recaudamos de la cooperadora que los papás aportaron con las inscripciones, compramos la pintura y vamos a pintar con un grupo de profesores”, sostuvo Bastos.
La necesidades de la escuela son muchas, no solo es una cuestión de pintura, también se deben hacer arreglos importantes en los baños de los cuales un arquitecto les dijo que era conveniente tirarlos abajo y hacerlos de nuevo. Claro está que presupuesto para eso no hay, así que tanto los alumnos como los docentes tienen baños en pésimas condiciones. “No hay presupuesto para hacer grandes obras. Si se rompe algo se arregla pero no se hace todo a nuevo como se debiera. Lo mismo con los problemas eléctricos o con el gas. El año pasado se llevaron estufas para arreglar y aún no las han traído.”, aseguró mientras aclaró que desde el Consejo sí hay respuesta pero que la misma consiste en emparchar. “Entendemos que no hay presupuesto pero nosotros estamos todos los días acá trabajando y a los chicos hay que darle lo mejor”.
Al margen de los problemas edilicios, la Directora se refirió a un comportamiento de los alumnos ya cotidiano y que perjudica la enseñanza: el uso del teléfono celular en las aulas. “El celular en el aula afecta mucho a la educación. Los profesores se quejan muchísimo, los chicos en vez de estar estudiando, están escuchando música o se mandan mensajes”, señaló. Pero, a la vez, sindicó la actitud de algunos papás que alientan esta conducta: “Muchas veces los papás también apoyan el uso del celular con la excusa de la emergencia; pero en nuestra época no teníamos teléfono y si me pasaba algo mi mamá se enteraba igual. Además en el colegio tenemos dos teléfonos”. Otro inconveniente tiene que ver con el robo de los celulares entre los alumnos, por eso hace hincapié en las normas de convivencia.
En cuanto a las expectativas para este año en materia educativa Bastos señaló que lo principal es que los chicos vayan al colegio a estudiar. “Tenemos chicos que son repetidores, vienen pero no estudian y nosotros queremos que vengan a estudiar”, explicó.
Este año cuentan con 120 alumnos, lo que indicó como una baja notable en la matrícula, en relación a periodos anteriores, por diferentes motivos. “Este año los papás están eligiendo las escuelas secundarias de seis años. El papá que lo inscribe en 1º ya piensa en los seis años venideros. Pero no tenemos infraestructura para armar un quinto año o un sexto en esta escuela, no se pueden construir más aulas así que estamos viendo cómo solucionamos ese tema”, finalizó.
LA EP Nº 8, TAMBIÉN
María del Carmen Laborde es vicedirectora de la EP Nº 8 de Bella Vista, que funciona contigua a la arriba mencionada, y señala los graves inconvenientes que tienen a diario. No solo el problema en los baños es común en ambos colegios, también lo es la parte del patio que comparten y que tiene un declive lo que provoca que se forme “una pileta” cuando llueve. Laborde explicó que hay desagües que se llenan de hojas y se hicieron filtraciones en las paredes y el techo. “El Consejo Escolar sacó todo y pintó pero la solución no es la pintura porque eso está húmedo y cuando llueve mucho tenemos miedo porque hay electricidad en las paredes húmedas. También, en las galerías de afuera que se arreglaron hace tres años, ahora hay una rajadura y cae el agua”, explicó.
Otro problema se produce en la parte inferior de las paredes donde están las ventanas de todas las aulas, las cuales están huecas; así cuando llueve el agua entra y queda estancada en el hueco lo que provoca el descascaramiento de la pintura.
Además, en el patio del recreo hay un árbol de los denominados Palo borracho que está levantando con sus raíces el contrapiso; allí es donde también los alumnos practican actividad física, con los riesgos que esto implica.
Cabe destacar que este colegio hasta el año pasado recibía dinero del Fondo Escuela proveniente de la provincia de Buenos Aires pero, ahora, no tienen más ese beneficio por lo que no pueden realizar algunas reparaciones que hacían con el mismo.
Como apreciamos los inconvenientes son varios. Ahora, a cuatro semanas del inicio de las clases continúan esperando por las soluciones que tendrían que haberse dado en la época estival.
