En plena escalada por las internas libertarias, el oficialismo deberá afrontar el presupuesto del año que viene.
Su propia dinámica política comenzó a complicar la vida política de La Libertad Avanza. El Congreso es el escenario principal de esta encerrona en la que se metió el Gobierno: tras las dos duras derrotas legislativas, el revés al decreto que le daba fondos a la SIDE y la aprobación de una compensación de la reforma jubilatoria, el oficialismo empezó a crujir en Diputados y Senado.
En este contexto tenso, LLA deberá abordar un tema crucial para cualquier administración publica: la discusión del presupuesto del año que viene. En paralelo a los cruces internos, la postura de los legisladores del Pro oscilaron entre acompañar al Gobierno o votar junto al radicalismo y al kirchnerismo.
En las dos discusiones recién mencionada, la de SIDE en Diputados y movilidad jubilatoria en el Senado, los legisladores amarillos formó parte de esa mayoría abrumadora que sancionó por una la mejora del 8,1% a los jubilados y por el otro el rechazo al DNU 656/2024.
Por caso, María Eugenia Vidal, Diego Santilli, Silvia Lospennato y Alejandro Finocchiaro, entre otros, rechazaron el decreto de necesidad y urgencia. Además, hubo abstenciones como las de Silvana Giudici y Fernando Iglesias, y 11 ausencias, entre las que se contaron a Cristian Ritondo y Hernán Lombardi.
El radicalismo tambien parece jugar en dos puntas. Mientras El sector crítico que responde al diputado Facundo Manes se muestra más alineado con el presidente nacional de la UCR, el senador porteño Martín Lousteau; el bloque del cordobés Rodrigo de Loredo venía con sus diferencias internas marcadas por las posturas del partido con respecto al tratamiento de la ley Bases, en un principio, y se intensificaron con los posteriores debates parlamentarios.
En la sesión sobre el DNU por el aumento de fondos para la SIDE, la mayoría del bloque radical votó por el rechazo, entre ellos, Karina Banfi, Soledad Carrizo, Carla Carrizo y Julio Cobos. Pero la influencia de Cornejo en el denominado “grupo Malbec” de la bancada del centenario partido creó una postura diferente, por la que se inclinaron los diputados Lisandro Nieri y Pamela Verasay, Luis Picat, Roxana Reyes, Mariano Campero, Pablo Cervi y Martín Arjol.
Cómo sea, el principal problema para poder negociar con otros espacios son los quilombos que LLA tiene puertas adentro: Los coletazos por la visita de los seis diputados libertarios a los represores en el Complejo Penitenciario de Ezeiza generaron fuertes cuestionamientos.
La diputada por Mendoza, Lourdes Arrieta, es una de las que participó en la reunión con los genocidas e hizo una denuncia contra el diputado Beltrán Benedit, organizador da la salida, y contra el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem.
Otro que fue noticia es el senador Francisco Paoltroni, quien esbozó duras criticas contra el asesor estrella de la Casa Rosada Santiago Caputo y sobre la postulación de Ariel Lijo como miembro de la Corte Suprema de Justicia.
En las últimas horas, se dio a trascender que sería eminente la expulsión de estos dos legisladores de los bloques legislativos.
