Al momento, el jefe de Gobierno se encamina a imponer su liderazgo, y busca cque el ala dura no se fugue.
Antes de volar a Madrid, Mauricio Macri insistió con su mirada sobre la estrategia electoral en reuniones a solas con Horacio Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal. No tuve suerte y los dejó en libertad de acción. Ya en España publicó la carta en la que buscó tomar distancia de las peleas por las candidaturas. Algunos en el PRO lo interpretaron como un movimiento para atribuirle al jefe de Gobierno la responsabilidad de resolver la interna. Otros como un reconocimiento de la pérdida de poder en las decisiones del espacio.
Con negociaciones pendientes, Rodríguez Larreta quedó mejor posicionado en la disputa. Con el aval de los intendentes del PRO al desembarco de Diego Santilli en la provincia ganó buena parte de la pulseada en el principal distrito del país, vanciando el músculo político de Jorge Macri.
Santilli ya se prepara para competir en las primarias contra la lista encabezada por Facundo Manes, al tiempo que en larretismo esperan que el intendente de Vicente López desista de su candidatura, algo que hasta el momento no sucede.
Para seguir asfaltando su camino, Santilli argumenta que su candidatura este año no significa que en 2023 sea el único habilitado para suceder a Axel Kicillof. Más allá de eso, en el jefe de Gobierno ensaya movimientos para contener al ala díscola. Hace pocos días atrás se reunió con Daniel Angelici, quien trabaja cercano a Macri, y está lejos del socio porteño de Larreta, Enrique Nosiglia.
“Es difícil que si hay unidad de un lado de la General Paz, no lo haya del otro”, explican en el PRO. El comentario es tanto para Jorge, como para Patricia Bullrich, quien aún no desiste en competir en una primaria en la Ciudad, apoyada por el ala dura del PRO y el sector del radicalismo porteño que no juega con Martín Lousteau.
Hace unos minutos, se confirmó que Patricia Bullrich resignó el lugar como primera candidata a diputada por CABA. Se va a dedicar a cerrar las listas del PRO en todo el país y a hacer campaña de manera similar, a nivel federal.
Así, María Eugenia Vidal, una dirigente AMBA todo terreno, ahora asesorada por el periodista y pareja Quique Sacco, será candidata en primer término en la Ciudad de Buenos Aires, de la mano del jefe de Gobierno porteño. Triunfó el ala moderada del partido.
Además de dejar abierta la carrera por la gobernación, tanto para Jorge Macri como para otros aspirantes como Cristian Ritondo e intendentes como Garro, Valenzuela y Grindetti, para el alcalde de Vicente López una de las propuestas será el casillero a senador por la Primera Sección para un dirigente de su espacio, con la perspectiva de presidir el bloque.
Santilli consiguió el aval de Carrió, que lo levantó como “el candidato que hoy mide muy bien” cuando salió a atacar a Manes, en el mismo día que se declaró prescindente para competir en una primaria.
