El ex ministro de la Nación participó del ciclo “San Martín Activo”, moderado por López Medrano. “Los resultados sanitarios son mejores que los regionales. Los resultados económicos serán peores que los regionales”, opinó Lacunza, quien consideró que los programas ATP e IFE “están bastante bien diseñados y enfocados”.
Con el propósito de “conversar sobre el futuro de la economía argentina”, el frente Juntos por el Cambio de San Martín organizó un nuevo encuentro con dirigentes nacionales del espacio. Esta vez el invitado a presidir el encuentro por Zoom fue el ex ministro de Economía de la Nación durante los últimos cinco meses de la presidencia de Mauricio Macri. A ese cargo llegó luego de cumplir el mismo rol en la gobernación de María Eugenia Vidal durante los tres primeros años.
Lacunza fue el nuevo protagonista del ciclo de charlas “San Martín Activo”, que estuvo moderado por el ex candidato a Intendente Santiago López Medrano.

“Es un falso dilema el de la salud o la economía. Una cuarentena estricta de un mes se puede plantear, pero no una cuarentena estricta de un año. El gobierno nunca pensó qué hacer si esto duraba seis meses. Siempre pensaba cada quince días”, precisó Lacunza en el inicio de la charla, de la cual participaron concejales y consejeros escolares de Juntos por el Cambio, como así también representantes de la juventud, vecinos y comerciantes del distrito.
“Hasta ahora, y solo por ahora, los resultados sanitarios son mejores que los resultados regionales, en cuanto a la cantidad de víctimas. Los resultados económicos, la recesión, la desocupación, serán peores que los regionales. La respuesta económica del gobierno fue usar los recursos que tenía y los recursos que no tenía, para compensar ese efecto social. Yo diría que bien. En esas circunstancias uno no se puede poner muy riguroso con el gasto. Los planes, el ATP y el IFE, que son los más populares, están destinados a preservar empleo y el ingreso de los más vulnerables. Están bastante bien diseñados y enfocados”, agregó Lacunza.
El ex ministro afirmó que esos programas “se financian con emisión. Eso genera una tercera foto, que es la inflación. Lejos de ser una ayuda, agravaría la pobreza. Podrían decir que hay causas justificadas para entrar a la jaula del león por un medicamento. Quizá la primera vez no pase nade, pero después sí. Hay que ser muy cuidadosos con eso desde el gobierno central.
Cuando dicen ‘la emisión no genera inflación’ o ‘saldremos de esto con mas Estado’. Me encantaría, pero más Estado se financia con más impuesto, más inflación o más deuda. Hay que tener mucho cuidado”.
“La cuarentena no se puede aguantar seis meses ni resetearla cada 15 días. No se puede hacer un programa de política económica con ese enfoque. Hay que pensar en el próximo lunes, qué pasará en 30 días, en seis meses y en dos años. Es como un árbol frutal. Se siembra hoy pero quizá da frutas en varios años. Hay que ser cuidadosos. El daño puede ser histórico. No hay que pasarse de rosca con programas de este tipo”, añadió el ex ministro.

Al pasar a otro de los temas relevantes de la actualidad, Lacunza explicó que “un país tiene que recaudar más de lo que gasta, igual que una familia. Eso pasó hasta 2007. Desde 2007 argentina se endeudó. Ahora da deuda no va a bajar, incluso a finales de este año será mayor, porque hay que financiar el déficit de este año”. Y se preguntó: “¿La deuda es del que firma el pagaré o del que gastó más de lo que tenía? Cuando se gasta por arriba de los recursos, después viene otro gobierno y dice ‘tenemos un problema’. Y todos protestan ante cualquier baja del gasto. Y si no, hay que subir los impuestos, que la verdad están bastante altos”.
Y concluyó: “La responsabilidad de la deuda no es tanto del que firma después de la cena, sino de quien pidió un vino que no podía pagar. (Con el acuerdo por la deuda) no hicimos un gol, atajamos un penal. Sigue la misma tormenta. Virus, recesión, desempleo, los salarios. Todo eso no empeora, pero la verdad es que la pandemia nos despistó un poco. Si se quiera, evitamos volcar, pero no estamos yendo por la banquina. Estamos yendo por el pasto”.

