Los kirchneristas no aliados a Ivoskus pasarán a estado deliberativo permanente. Analizan posibles escenarios si es que les toca enfrentar al Intendente en las primarias. Para intentar vencerlo parece indispensable la urgente elaboración de un programa de gobierno municipal y una unidad que involucre a la mayor cantidad de sectores posibles. Sin embargo, por ahora, nadie parece ceder en el armado.
Ante la posibilidad cierta de que el 14 de abril sea la fecha límite para presentar alianzas de cara al proceso de internas abiertas, simultaneas y obligatorias en la provincia de Buenos Aires, los espacios kirchneristas de San Martín enfrentan la urgencia de elaborar una estrategia común.
Cada día que pasa, el intendente Ricardo Ivoskus se muestra más convencido de acompañar el proyecto del gobierno nacional y provincial. Trascendió que hasta último momento, la familia gobernante dejará bien en claro a Kirchner y a Scioli que no quiere competir con el peronismo K de San Martín en las primarias de agosto del año que viene.
Sin embargo, sus definiciones lo acercan a participar en la interna del Frente para la Victoria de San Martín. Allí batallaría contra sectores del peronismo que históricamente fueron sus adversarios.
Si bien el intendente cuenta con el caballo del comisario, de imponerse en la interna debería hacerlo por un amplio margen. Según estipula la nueva ley, en esos comicios se aplicará el sistema D`Hont para repartir candidatos a legisladores en las elecciones generales que llegarán dos meses después. Entonces, Ivoskus debería aceptar incluir en su boleta a dirigentes opositores. Siempre y cuando se alce con el triunfo. De todas formas, el que gane tendrá la obligación de ceder lugares a los que lleguen al 8,66 % de los votos.
Más allá de lo que haga el Intendente, el peronismo K enfrenta un gran desafío. Si quieren ganar en la interna, deberán consensuar una unidad que agrupe a la mayor cantidad de sectores posibles. Y eso, por ahora, en la feria de vanidades, parece un imposible.
Es una tarea difícil. Por una razón o por otra, el peronismo de San Martín está mal hace años, y para colmo fragmentado en muchos pedazos. Al momento de las definiciones, Ivoskus presionará para hacer valer sus votos y su imagen positiva para no tener que pasar por este trance novedoso para la política provincial y nacional. Es así que a quienes quieran jugar en la interna del Frente para la Victoria les conviene estar juntos y no con 5 colectoras sueltas.
Hoy día, entre todos los espacios kirchneristas hay coincidencia en trabajar por la unidad. Pero parece una cuestión discursiva solamente. Ocurre lo de siempre, los históricos se impugnan los unos a los otros. Roberto Salar alienta la candidatura de Alfredo Buglioni dentro del moyanismo, pero no quiere saber nada con sentarse en una mesa con Eduardo Bustos u Oscar Bitz. Sólo aceptaría juntarse con el resto si el funcionario bonaerense encabeza la alternativa del sector.
También aparece la figura de José María Fernández, histórico armador y referente local. Supuestamente se llamó a trabajar desde el llano, pero nunca se sabe si puede tener las intenciones de integrar alguna lista. Su agrupación Solidaridad e Igualdad, conducida junto a los gremialistas y concejales Alejandro Mellea y Osvaldo Lobato, tiene mucho peso en el armado.
Gabriel Katopodis colecciona simpatías de diversos sectores, pero no todos lo desean como candidato. La construcción de Alejandro Phatouros es nueva y es quien más ha caminado en el último tiempo. Quizás sea el más dispuesto a acordar, porque no le asusta pensar en el 2015. También aparece el grupo de los referentes de ANSES y GESTAR,Germán Cervantes, Marcelo Adamo y Alejandro Sengiali. Allí dicen que no hay mucha posibilidad de diálogo si en lugar de armar programas de gobierno se discuten candidaturas.
La referente del Movimiento Evita Magdalena Gagey es otra que está en carrera. Es la única de los mencionados que no apareció en actividades organizadas en conjunto (por ejemplo la visita del presidente de la Cámara baja bonaerense Horacio González). En el kirchnerismo hay voces que la acusan de estar apañada por el intendente Ivoskus para generar fisuras en el espacio. Cristinista a ultranza, no suele dar muestras de estar en búsqueda de una construcción en conjunto con los otros dirigentes.
El concejal mandato cumplido y funcionario bonaerense Oscar Bitz también arma desde el bajo perfil y buscará confeccionar alguna lista para la interna o dar su apoyo en pos de la unidad.
Como sea, todos dicen que hablan con todos pero no pasa nada en concreto. No se muestra una construcción colectiva. Algunos prefieren una discusión de fondo, programática, que aspire al poder. Y otros se conformarían con ingresar un par de concejales en el cuerpo deliberativo.
Hoy día, cada sector tiene una lista distinta, y cada uno apuesta a la interna. Pero entre tanta diversidad difícilmente alguno le dipute el poder a Ivoskus. Un buen escenario hoy día muestra que deberían conformarse con llegar al piso para conseguir ingresar algún candidato. Para hacer un daño serio al oficialismo, no hay otra opción que generar una propuesta todos juntos. El tiempo dirá.

