En los datos de las últimas horas la comuna se ubicó entre los de más alto ratio de contagios cada 100 mil habitantes, sin embargo tiene un porcentaje de infectados activos muy bajo. La disponibilidad de camas ocupa a las autoridades locales, que apuntan a reforzar la comunicación para los cuidados individuales y colectivos.
Según los datos del Ministerio de Salud de la Nación del jueves 29 de abril, San Isidro es el distrito del conurbano con la tasa más alta de contagios cada 100 mil habitantes. El número asciende 9.686,4. Pero el porcentaje de infectados activos es de 2,8%, uno de los más bajos de toda la región.
La situación es monitoreada de cerca por las autoridades sanitarias de la comuna. San Isidro es uno de los distritos que mejor se organizó para programar la flexibilización de actividades comerciales y recreativas durante el año pasado. Y la estrategia local es avanzar con medidas sanitarias muy focalizadas.
La disponibilidad de camas entre el sistema público y privado es similar a la del resto del AMBA. Según averiguó LaNoticiaWeb, las terapias intensivas para adultos tienen una ocupación del 85%.
En el Municipio observan el dato con preocupación y recuerdan que el año pasado se pudo trabajar en sintonía con las prepagas. En estos días no existe esa posibilidad porque todos están saturados.
Otro dato es que los enfermos de este año son en promedio 10 años más jóvenes, y demoran la consulta médica, por lo que ingresan al sistema con un cuadro más agravado.
Gustavo Posse fue uno de los intendentes que se expresó en favor de sostener la presencialidad de las clases, y analizar paso a paso cada decisión sanitaria, dejando la suspensión de las actividades educativas como último recurso. En estas horas, las autoridades nacionales y bonaerenses analizan si extender las restricciones sanitarias un par de semanas más. La mirada sobre el retorno a la educación virtual ya no tiene tantos detractores como hace algunos días.
Sin embargo, en una reciente entrevista radial, el intendente Posse afirmó que “San Isidro no está en emergencia”, y que “no sobran ni faltan camas, porque constantemente estamos ampliando la disponibilidad de Terapia Intensiva”.
Desde la Comuna se prepararon con anticipación a la segunda ola: capacitaron personal para las UTI, reconvirtieron los hospitales municipales y centros de salud primarios, y otras unidades asistenciales. Y sobre todo se reforzó la campaña de comunicación para advertir a todos los vecinos. Se cree desde el Ejecutivo local que la clave está en los comportamientos individuales y colectivos de cuidado.
Además el Municipio reforzó los operativos de limpieza y desinfección de lugares de concurrencia en la vía pública, con equipamiento de hidrolavado con agua y cloro, con presión y sin presión.

