El concejal encarna la voz del Ejecutivo en el Deliberativo, de hecho es quien reemplaza al intendente cuando está de licencia. Señalado como uno de los posibles sucesores del “japonés”, no acepta abiertamente esta posibilidad. En exclusiva realiza un análisis político más allá de los límites del distrito.
Por Elisa Rossi
Guillermo Ruiz, conocido en el círculo político como “Willy”, llegó al Concejo Deliberante en diciembre, después de ocupar cargos en el Departamento Ejecutivo durante 13 años: fue secretario privado de Enrique García, director de Ceremonial, secretario de Acción Social y subsecretario de Gobierno.
Por eso no extraña que sea un hombre de gestión, a quien las circunstancias colocaron en lugar de legislador, “vine al Concejo a acompañar una forma de gobierno”, mencionó en una extensa y distendida entrevista, en la cual reveló: “Realmente me siento más cómodo en el DE. Esto es una experiencia que creo que cuando termine mi mandato -no tiene previsto ser reelecto- será inolvidable”.
“Acá llegué por un pedido del intendente de que encabezara la lista para ser primero en la línea de sucesión. Me sorprendió”, comentó, enseguida aclaró que “me está señalando como una persona de su confianza para los períodos de licencia. A nivel personal no me indica nada y a nivel político, más allá de algunas especulaciones, la verdad tampoco”.
Consultado sobre su pronóstico para el próximo turno de elección de jefe comunal, expresó, “si tengo que analizar lo que va a pasar en 2011 es futurología. Si hoy me preguntás cuál es la sucesión de García, no descartaría que sea el propio García”.
De todos modos estimó que por la cercanía con Capital, “Vicente López puede repetir una votación de sectores progresistas e independientes. De algo estoy seguro, la sucesión de García no pasa por el justicialismo, por el componente social del sector medio que tiene el distrito”.
Y aportó datos: los más bajos índices eleccionarios hacia Néstor Kirchner en su momento, y luego Cristina Fernández, se registraron en dicho municipio.
En los últimos tiempos, el jefe comunal evita el contacto con los vecinos. Ruiz no lo atribuyó al enfrentamiento por temas como el aumento de tasas o el auge inmobiliario; explicó que “cuando comenzó la crisis de 2001, el intendente quería tomar contacto con la población para saber cómo estaba gestionando el municipio. La gente utilizó esas reuniones para pedirle trabajo y viviendas, entonces se desvirtuaron”.
Aprovechó la oportunidad para anticipar por un lado que evalúan retomar los encuentros vecinales; por el otro, dijo que “estamos tratando de poner en marcha un proyecto de fideicomiso para adquirir un inmueble en la zona oeste para la construcción de viviendas para clase media”.
También, en la conversación surgió el tema del ex director de Tránsito, Juan Carlos Graiño -actualmente se desempeña en la Dirección del Paseo Costero- , de quien era su superior cuando fue el fatal accidente de Francisco Vrech.
“Terminó siendo un personaje polémico porque hizo declaraciones que fueron mal interpretadas por la sociedad. Dijo que el Estado no es responsable de que estén los chicos en la calle, sino cada familia”, mencionó, y agregó enfático que “en esto quiero ser muy justo, comparto ese comentario, el error es comunicacional. Uno cuando es funcionario público representa a un gobierno, no hay que hacer comentarios de tipo personal”.
LAS CAUSAS JUDICIALES
De forma reciente, la Cámara Penal Nº 1 de San Isidro sobreseyó a Enrique García en la causa relacionada con la contratación directa de cursos de capacitación para municipales y la entrega de becas, que tuvieron una erogación de 4 millones de pesos; el beneficio se basó en el “principio de confianza”, o sea, entendieron que el intendente fue engañado por quienes sí irían a juicio oral, por ejemplo, la ex secretaria de Hacienda, Dora Zorrilla.
Referido a este tema, Ruiz declaró “nos trataron de que éramos un gobierno que se quedó con dinero. Es verdad que una funcionaria devolvió plata de su patrimonio para ver si su causa quedaba aliviada –Zorrilla depositó $1.200.600-, fue decisión de tipo personal”.
Además recordó la querella por el supuesto pago de sobreprecios en la contratación de Data Entry, “hace 6 años que está dormida porque no hay elementos de juicio que inculpen a García”.
“Me pregunto: si la imagen del intendente se fue deteriorando, porqué cuando tiene que revalidar cargo en la elección vuelve a ganar, me parece que es porque la gente tomó conciencia de que la causa judicial tiene fines políticos”, apuntó el edil.
Por otro lado aseguró que “si García iba a juicio oral renunciaba y a mí me tocaba ser sucesor, yo me iba a mi casa. No puedo ser beneficiario de la desgracia de otro que confió en mí para ser el encargado que controle la administración municipal en caso de licencia”.
LA COYUNTURA NACIONAL
Parte de su análisis político concluye que “hoy los grandes partidos políticos están en crisis, pero al justicialismo y al radicalismo no los veo muertos, los veo sin liderazgos”.
Este dirigente, a punto de cumplir 50 años, no eludió las referencias a pares que cumplen tareas en el ámbito nacional.
En principio, alguien vecino del área ribereña, Sergio Massa, y su reciente designación en el gabinete de Cristina Fernández: “La gente lo votó hace muy poco tiempo para otra cosa. Puede hacer una muy buena gestión al frente del Gobierno, es un joven con mucho futuro, pero atención, en octubre del año pasado lo eligieron para administrar Tigre. Soy de los que creen que cuando a uno lo votan para un cargo, hay que cumplir el mandato”.
“Willy” Ruiz no está de acuerdo con el término “radicales k”, prefiere decir que existen radicales en la concertación. En ese sentido informó que en una reunión con funcionarios locales, provinciales y nacionales, “el jefe comunal dijo ‘nosotros seguiremos estando en este espacio y cuando haya que criticarlo lo haremos’”.
A raíz de la diáspora que sobrevino luego de la votación de Julio Cobos en el Senado, comentó “no se le puede decir a la sociedad que compartimos una concertación el año pasado y siete meses después parece que todo el mundo la abandona”.
Y habló de algo que días después repitió el “japonés”, “atrás del vice hay un grupo de gobernadores e intendentes que lo apuntalaron; cuando uno toma una definición de la trascendencia que tuvo la de Cobos, hay que hablar con la gente que te acompañó”. Y concluyó: “Cuando definió la votación y se rechazó el proyecto del Ejecutivo, tendría que haber continuado con la sesión y tratar los proyectos alternativos”.
