Este miércoles hubo un nuevo capítulo de las turbulencias políticas que vive el Concejo Deliberante de San Isidro desde hace meses, con una grieta de tres sectores: oficialistas, opositores vecinalistas, y el peronismo. No hubo quórum para debatir la Rendición de Cuentas, que por reglamento ya fue entregada al Tribunal el último día de mayo. Pronto se anunciará el Interbloque Frente de Todxs, entre las distintas líneas del peronismo.
Según la normativa, la Rendición de Cuentas de cada distrito debe ser remitida al Tribunal de Cuentas bonaerense antes del 31 de mayo de cada año. Allí se adjunta la pronunciación de cada Concejo Deliberante sobre la información contable del Ejecutivo local. Las sugerencias que aprueba el cuerpo son analizadas por las autoridades, que luego pueden hacer recomendaciones. Pero el sometimiento del expediente a la votación de los ediles no es obligatorio ni está sujeto a la legalidad del procedimiento.
Aún así, es costumbre que cada cuerpo tenga el debate sobre los datos administrativos de la comuna. Este año en San Isidro ese procedimiento no pudo realizarse. Los tironeos políticos entre oficialismo y oposición terminaron postergando el tratamiento.
Hace un mes la oposición convocó a una sesión extraordinaria con intenciones de rechazar el expediente. Sin embargo, el encuentro no se pudo realizar aunque el oficialismo puso a disposición el recinto. Ese día hubo un compromiso de sesionar este miércoles 26 de junio, previa consulta al Tribunal de Cuentas sobre la validez de la votación pasada la fecha reglamentaria.
“Consultamos al Tribunal de Cuentas, y nos respondió que fuera del límite establecido del 31 de mayo, no tiene sentido dar tratamiento a la Rendición de Cuentas. Eso es lo que informamos hoy en reunión de Labor Parlamentaria. La sesión no tenía sentido”, explicaron a LaNoticiaWeb fuentes del oficialismo.
En rigor, el argumento es cierto. El Tribunal recibe los números de la gestión y los estudia, más allá de que exista o no una pronunciación del cuerpo deliberativo.
Pero la ausencia del quórum de este miércoles trajo varias reacciones. Tanto el oficialismo como la bancada peronista hicieron una lectura similar. Creen que la oposición vecinalista tensó la situación para no sesionar antes del 31 de mayo y así dejar aprobada de oficio la Rendición. “Ese expediente analiza números de gastos del 2018, cuando Castellano fue presidente del Concejo Deliberante hasta mitad de año, y las adjudicaciones presupuestarias las definió desempatando con su voto. Si el Tribunal hace alguna sugerencia sobre falta de transparencia, él también tendría que dar explicaciones”, pensaron en voz alta y en sintonía peronistas y possistas.
ConVocación y los radicales Carlos Castellano y Carlos Juncos fueron los únicos que bajaron al recinto, y se mostraron muy molestos por la ausencia del oficialismo. En diálogo con LaNoticiaWeb, en el recinto, Castellano expresó que “nos engañaron, se habían comprometido hace un mes a sesionar hoy, y ahora nos dicen que no porque el Tribunal les explicó que no hace falta. ¿Por qué esperaron hasta último momento? No nos quisieron avisar antes. Es un nuevo atropello a la institucionalidad en San Isidro”. Y agregó que “por primera vez en 35 años de democracia los concejales no pudieron debatir en qué se gastó la plata de los vecinos de San Isidro, más de 9.000 millones de pesos. Es una vergüenza».
Por su parte, el concejal de ConVocación Manuel Abella señaló: «Los concejales del peronismo y del oficialismo no se presentaron a exigirle cuentas al Intendente. No querer debatir cómo se gasta el presupuesto es muy mala señal”.
Por otro lado, en el Peronismo apelaron a un argumento muy utilizado durante los últimos meses. Dicen que el conflicto es una interna que debe resolver Cambiemos. Difundieron un comunicado, y es el primer paso que toma el inminente interbloque del Frente Todxs que será anunciado en breve, y que reúne a albertistas, camporistas, y massistas.
“Denunciamos que el Intendente Gustavo Posse, sus concejales y sus socios a nivel nacional, atropellaron la institucionalidad. El 28 de mayo último, en reunión de labor parlamentaria, a propuesta de los concejales Manuel Abella (Con Vocación) y Carlos Castellano (Unión Cívica-Cambiemos en ese momento, hoy ConVocación), tomado por Pablo Fontanet (concejal possista y Presidente de la Comisión de Presupuesto) y Andrés Rolón (Presidente del concejo deliberante por parte de Cambiemos), se decidió solicitar una prórroga para el tratamiento de la Rendición de Cuentas, que debía ser debatido ese día, y posponerlo para el 26 de junio. Los bloques que integran el Frente de Todos San Isidro (PJ, FR y UC), firmaron la convocatoria para el 26 de junio, acompañando lo solicitado”, dice el texto.
“Quienes abogan por la institucionalidad en los medios, luego utilizan mecanismos espurios para aprobar una Rendición de Cuentas que, a pesar de las reuniones previas con los funcionarios del Departamento Ejecutivo que vinieron a informar, no tenía consensos por parte del Cuerpo, para aprobar la gestión llevada a cabo tanto por el Intendente Gustavo Posse, como por el entonces Presidente del HCD, Carlos Castellano”, agrega el comunicado del peronismo.
Desde el vecinalismo acusan a los peronistas de tener un acuerdo con Posse para evitarle malos tragos en el Concejo Deliberante. Cierto es que todos acordaron prorrogar la sesión hasta luego del cierre de listas, y hoy las prioridades son diferentes. La grieta en el concejo tiene tres fronteras.

