La central obrera quiere exhibir fuerza y reclamar un lugar en el armado electoral del peronismo para 2027. La concentración que Axel Kicillof prepara en La Matanza puso en duda el formato y expuso las diferencias dentro de la dirigencia gremial.
La CGT analiza realizar un acto propio por el 17 de Octubre con una fuerte presencia sindical. La iniciativa busca dejar en claro ante la dirigencia del PJ que los gremios pretenden tener un lugar central en la discusión electoral de 2027 y, sobre todo, en la definición de las listas legislativas.
La decisión surgió después de la reunión que los principales referentes del peronismo mantuvieron en Buenos Aires, sin participación de los representantes sindicales. La ausencia generó malestar entre los jefes gremiales, que temen quedar otra vez relegados de las negociaciones políticas.
La idea original contempla un escenario de gran capacidad, con una convocatoria masiva de trabajadores. La fecha elegida tiene además un fuerte valor simbólico para el sindicalismo peronista. Hace cuatro años, la CGT utilizó el 17 de Octubre para presentar el Movimiento Nacional Sindical Peronista.
El mensaje político también apunta a recuperar el peso histórico del movimiento obrero dentro del peronismo. La referencia es una de las frases más conocidas de Juan Domingo Perón: “el movimiento obrero organizado es la columna vertebral del peronismo”.
Kicillof cambió los planes
El esquema sindical encontró un obstáculo con la decisión de Axel Kicillof de realizar una concentración en La Matanza por el Día de la Lealtad. El gobernador bonaerense busca convertir esa jornada en una demostración de respaldo político, en medio de sus diferencias con el kirchnerismo y de sus aspiraciones dentro del peronismo.
La posibilidad de dos grandes actos el mismo día generó dudas entre los gremios. La preocupación no es menor: una comparación entre las convocatorias podría convertirse en una medición pública del poder de cada sector.
Por ese motivo, dentro de la CGT tomó fuerza la alternativa de trasladar su actividad al viernes 16 de octubre. También apareció la posibilidad de elegir un escenario de menor capacidad que una cancha de fútbol.
La definición quedó pendiente para una nueva reunión de la mesa chica de la central obrera, prevista para los próximos días. El debate, sin embargo, ya dejó expuestas las diferencias internas.
La interna sindical también pesa
Uno de los principales puntos de conflicto pasa por la posición de Héctor Daer, titular del gremio de Sanidad y uno de los dirigentes de mayor cercanía con Kicillof dentro de la CGT.
Daer pretende que el sindicalismo acompañe la convocatoria del gobernador. Otros sectores de la central, en cambio, prefieren mantener distancia y esperar a que el peronismo defina su candidato presidencial mediante internas o PASO.
La discusión excede el acto del 17 de Octubre. Los gremios tampoco tienen una posición unificada sobre quién debería encabezar el proyecto presidencial del PJ en 2027.
Daer, Hugo Moyano, Sergio Palazzo, Hugo Yasky y Hugo “Cachorro” Godoy aparecen cerca de Kicillof. Otros dirigentes consideran que el gobernador bonaerense puede tener dificultades para sumar sectores por fuera del kirchnerismo y mantienen abiertas otras alternativas.
Entre ellas aparece Sergio Uñac, ex gobernador de San Juan y actual senador nacional. También conserva vínculos con sectores sindicales Sergio Massa, mientras un grupo de gremialistas respalda el espacio “Dante Gebel Presidente”, que tiene entre sus referentes sindicales a Juan Pablo Brey.
El nombre de Jorge Brito también comenzó a circular entre algunos dirigentes gremiales. El empresario analiza una eventual candidatura presidencial y busca posicionarse, según fuentes sindicales citadas en el ámbito gremial, ante sectores desencantados con Javier Milei y ante dirigentes del peronismo no kirchnerista.
Un lugar en las listas
Más allá de las preferencias internas, existe un punto de coincidencia entre los distintos sectores de la CGT: el sindicalismo no quiere quedar afuera de la discusión electoral de 2027.
Los dirigentes gremiales mantienen contactos con distintos postulantes porque todavía no existe una figura que concentre el respaldo de todo el espacio opositor. Además, persiste la incógnita sobre quién tendrá la capacidad electoral necesaria para enfrentar a Milei.
En ese escenario, una parte del sindicalismo sostiene que el peronismo necesita ampliar su base y construir una alianza más grande. La discusión también incluye el reparto de lugares en las listas.
La definición, en ese sentido, puede resultar clave. Dentro de la CGT admiten que el candidato con mejores chances será también aquel que pueda garantizarles participación política y representación legislativa.
Por ahora, el 17 de Octubre aparece como el primer gran test de esa disputa. La CGT quiere mostrar que conserva capacidad de movilización y que pretende recuperar protagonismo dentro del peronismo. Kicillof, con su propia convocatoria en La Matanza, convirtió esa demostración de fuerza en una nueva pulseada interna.
