El sciolismo presentó los principales lineamientos de un proyecto que creará nueve regiones provinciales con el objetivo de descentralizar la administración provincial en áreas claves como educación, seguridad y justicia. El proyecto final quedaría a disposición del próximo gobernante bonaerense. Desde la oposición ya hubo críticas.
El sciolismo encargó al titular del Grupo Bapro, Santiago Montoya la presentación de un proyecto de “descentralización de la administración”. Se trata de la creación de nueve regiones que tendrían la facultad de manejar fondos para todas las áreas de gobierno. Además, cada una contaría con administrador designado por el oficialismo de turno.
Si bien la iniciativa aún está en “pañales”, ya despertó gran polémica y levantó varias críticas de la oposición. Lo cierto es que el proyecto está comenzando a ser discutido en las esferas más altas del Ejecutivo. Según se explicó, una vez definidos los puntos principales se participará del debate a las fuerzas opositoras.
Montoya, quien lanzó el anuncio en un programa de TV, señaló que a lo que se apunta es a poder “planificar estratégicamente la gestión de la Provincia para aportar soluciones que pueda utilizar quienes gobiernen en los próximos años”.
En concreto, el ex Arba, detalló que serán nueve las regiones creadas: cuatro en el interior, otras cuatro para el Conurbano, y La Plata, región capital. Las del interior serían la número 1, correspondiente a la zona norte, marcadas por los municipios de Pergamino y San Nicolás; la 2, centro-oeste tendría como centro Olavarría; la 3, centro y sudeste, con anclaje en Tandil, Mar del Plata y Dolores; y la 4, en Bahía Blanca, Tres Arroyos y Coronel Suárez.
En tanto el Conurbano, quedaría dividido en cuatro regiones donde lo que se buscará es que cada administrador maneje aproximadamente zonas de poco más de dos millones de habitantes.
La zona de la región 1 abarcaría Campana, Escobar, Tigre, San Fernando, San Isidro, Vicente López, Malvinas Argentinas, San Miguel, José C. Paz, Pilar, Lujan y General Rodríguez; mientras que la número 2 se integraría por los Municipios de San Martín, Tres de Febrero, Hurlingam, Ituzaingó, Morón, Merlo, Moreno, Marcos Paz y General Las Heras.
La tercera región estaría compuesta por los distritos de Lomas de Zamora, Esteban Echeverría, Ezeiza, La Matanza y Cañuelas; y en la cuarta estarían Lanús, Avellaneda, Quilmes, Almirante Brown, Florencio Varela, Berazategui, Presidente Perón, San Vicente y Brandsen.
Estos cuatro administradores del Conurbano tendrían “el desafío de obtener igualdad de condiciones en materia de infraestructura básica, de desarrollo urbano y en cuestiones sociales para este territorio tan difícil de administrar”, señaló Montoya.
CRITICAS
Si bien sólo se presentaron algunos lineamientos del proyecto, la nueva iniciativa impulsada desde el sciolismo ya generó un fuerte rechazo de los distintos sectores de la oposición y la exigencia de que se brinden mayores especificaciones.
Así, el GEN salió al cruce señalando que se traba de una iniciativa “carente de perspectiva”. El senador José María Zingoni expresó “es ridículo pensar la descentralización de la Provincia como si fuera la sucursal de un negocio de venta de heladeras”.
Por su parte, el titular de los diputados de la Coalición Cívica, Walter Martello afirmó que esto “se corresponde a una actitud del gobierno de mostrar gestión, pero no conduce a ningún lado”. En la misma sintonía opinaron los comandados por De Narváez que caracterizó al proyecto como una nueva “distracción” que crea la administración Scioli.
En tanto, los radicales Ricardo Jano y Orlando Costa, se diferenciaron del resto del arco opositor, con una visión favorable de la descentralización y en pos de las autonomías municipales. “Es un planteo interesante para profundizar. Regionalizar permitiría, en principio, un ordenamiento territorial”, sostuvo el titular de la bancada de Senadores, Orlando Costa.
