El 10 de diciembre se renuevan las autoridades del cuerpo. La reelección de Callegher como presidente pareciera cosa juzgada, pero la oposición hace cuentas y sabe que con aliados podría juntar 14 manos. La clave para la negociación es la disputa por las vicepresidencias. El rol de Unión PRO y el PJ.
El 10 de diciembre se producirá el recambio del cincuenta por ciento de los integrantes del Concejo Deliberante. Muchos reeligieron en el cargo y otros debutarán en el recinto. Como cada dos años, la discusión por la renovación de las autoridades del cuerpo acapara la atención de todos los políticos.
La reelección de Juan Callegher como presidente parece cosa juzgada. Sin embargo, la negociación por la vicepresidencia puede alterar el escenario. Hay tres ediles de distintas extracciones políticas que desean ese lugar: Marcelo Rodrigo de ARI-Coalición Cívica quiere conservar el lugar, Pedro Buonsante del PRO quiere escalar una posición respecto a su cargo actual, y el vecinalista Roberto Siminián, alineado con Ivoskus, pero enfrentado al actual titular del cuerpo, quiere cumplir un viejo sueño de formar parte de las autoridades del deliberativo.
La negociación empieza a tomar calor. El pasado martes, en el habitual encuentro de bloque del oficialismo, Siminián tenía pensado hacer público su deseo. Sin embargo, Juan Callegher no estuvo presente y el vecinalista no pudo comunicar sus intenciones ante el resto de los concejales ivoskistas. El presidente del cuerpo, que no suele perderse estas reuniones, argumentó su ausencia con un compromiso en el Hospital Eva Perón.
Rodrigo no se desvive por el cargo, pero le gustaría mantenerlo. El actual vicepresidente tendría el Ok de su amigo Juan, quien sin embargo dijo a La Noticia Web que le gustaría que las autoridades se eligieran por consenso y que Unión PRO (segundo en la elección del pasado 28 de junio) ocupara ese cargo.
A los oídos de Siminián llegaron comentarios que la oposición, con las manos de Buonsante y Rodrigo, lo convertirían en presidente del concejo sanmartinense. El vecinalista cree que los otros aspirantes en cuestión realizan esas operatorias para “subirse el precio” ante Callegher.
En el Concejo Deliberante de San Martín se recuerda el caso del ex edil de RECREAR Fabián Villanuela, que al igual que Rodrigo o Buonsante en la actualidad, no representaba a la segunda minoría, pero consiguió el lugar en acuerdo con el Frente para la Victoria y el Justicialismo. En definitiva existe una marcada tensión entre un oficialista y dos aliados al gobierno municipal.
Por su parte, la oposición hace cuentas y sueña con llegar a 14 manos. Con esa suma, tanto Rodrigo como Buonsante fueron tentados ya no solo de ser vicepresidente. Lo descartan de plano para no enfrentarse a Ivoskus y a Callegher. A Roberto Siminián también le comentaron esa posibilidad, y el vecinalista pidió consenso. La presidencia de Chaher fue un parto… y terminó mal…

