Diputados reactivaron el pedido para interpelar a Homero Giles en la Legislatura y exigir explicaciones por deudas, cortes de atención y fallas en las prestaciones. Los intendentes, al pie del reclamo.
El IOMA volvió al centro de la escena legislativa en medio de un cuadro cada vez más crítico. Con deudas millonarias, cortes en la atención y un conflicto que no cede, la oposición reactivó el pedido para interpelar a su titular, Homero Giles, y exigir explicaciones sobre la situación del organismo.
El movimiento se inscribe en una acumulación de tensiones que, según distintos sectores, lleva al menos dos años y hoy muestra señales de agravamiento, con una creciente judicialización y un deterioro sostenido en las prestaciones.
El eje del planteo opositor, encabezado por el diputado libertario Juan Esteban Osaba, es claro: conocer con precisión el volumen de deuda que mantiene el IOMA con clínicas, médicos, farmacias y otros prestadores. El pedido incluye un desglose detallado por región, tipo de servicio y antigüedad de los pagos adeudados, lo que busca dimensionar el nivel de mora y su impacto real en la red sanitaria.
Detrás de ese requerimiento hay una realidad que los propios prestadores vienen denunciando. Entidades como la Federación Médica de la Provincia de Buenos Aires (FEMEBA), la Agremiación Médica Platense (AMP), el Colegio de Kinesiólogos (COKIBA) y la Federación de Clínicas (FECLIBA) advierten sobre atrasos sistemáticos, honorarios desactualizados y dificultades para sostener la atención.
Las consecuencias ya son visibles: suspensión de prácticas, cortes en consultas ambulatorias y, en algunos casos, cobros adicionales a los afiliados. En paralelo, crece el riesgo de cierre de centros privados en distintas localidades.
El impacto directo en los afiliados
La crisis no queda encapsulada en la discusión técnica o financiera: golpea de lleno a los más de dos millones de afiliados que dependen del sistema. En ciudades clave como La Plata y Mar del Plata, los conflictos con prestadores derivaron en interrupciones concretas del servicio.
El caso de la Agremiación Médica Platense es ilustrativo. La entidad resolvió suspender la atención durante 72 horas tras denunciar demoras en los pagos. Su presidente, Gastón Quintans, describió un escenario crítico: profesionales que, a mitad de mes, aún no habían cobrado por prestaciones ya realizadas.
El deterioro del IOMA se combina con otros factores que agravan la situación sanitaria. Intendentes bonaerenses vienen alertando sobre hospitales municipales desbordados por pacientes que ya no encuentran respuesta en el sistema privado.
El ministro de Salud provincial, Nicolás Kreplak, reconoció que la red pública atiende entre un 30% y un 40% más de personas con menos recursos disponibles. Este dato expone un efecto cascada: cuando la obra social falla, el impacto se traslada inmediatamente al sistema estatal.
A esto se suma la crisis paralela del PAMI, que también arrastra demoras en pagos y valores considerados insuficientes por los profesionales. El resultado es un ecosistema sanitario tensionado en todos sus niveles.
